¿Milagro o crimen?

El atentado contra el papa Juan Pablo II: las teorías sobre su encargo y la sombra del milagro de la Virgen de Fátima

¿Por qué es importante? Era 13 de mayo de 1981 cuando el sumo pontífice recibió hasta cuatro disparos mientras iba en el papamóvil en la plaza de San Pedro.

Era 13 de mayo de 1981 cuando se produjo el atentado al papa Juan Pablo II en la fiesta de la Virgen de Fátima en la plaza de San Pedro. El sumo pontífice recibió hasta cuatro disparos mientras iba en el papamóvil. Los fieles vinculan el atentado con ese "tercer secreto" de Fátima, en el que un "obispo vestido de blanco cae a tierra como muerto por disparos de fuego". Si bien el papa conocía a la niña Lucía -ya sor Lucía en el año 2000 por ser una de los tres videntes de la Virgen de Fátima-, siendo su aval a la historia, hay aún muchos misterios.

El primero su asesino Ali Agca. Un asesino vinculado a un grupo terrorista turco ultra que disparó contra el papa. Al registrarle apareció un papel en su chaqueta: "Yo, Agca, he matado al Papa para que el mundo pueda saber que hay miles de víctimas del imperialismo". Si bien fue condenado a cadena perpetua por ello, ninguna organización más lo fue.

Y es que hay sospechas de que pudo haber alguien más, de que alguien le tuvo que ayudar o le contrató o le motivó. Si bien son muchas las que no están probadas, si hay teorías sustentadas en indicios, como la de la pista búlgara. La dictadura comunista soviética quería acabar con el papa, puesto que no les gustaba, al tiempo que lo veían como un peligro.

En concreto, temían que alentara la rebelión contra el control comunista en su Polonia natal y de ahí se extendiera. Entonces, para evitar vincularse de forma directa, habrían pedido a los búlgaros que lo mataran. Estos, a su vez, se buscaron a los terroristas turcos de Los Lobos Grises y estos les enviaron a Ali Agca

También está la pista turca, en la que quien realmente habría querido matar al papa era la CIA. No porque tuviera nada contra él, sino por asustar, por generar miedo, para alejar a la gente de lo revolucionario, para señalar a la izquierda, para asentar el capitalismo. Según esta teoría, se lo habrían encargado a Los Lobos Grises y estos a Agca. ¿Qué algo de eso hubo en Europa durante la Guerra Fría? Sí. ¿Pruebas concretas de esto? Ninguna.

De este modo, la pregunta es qué decía Agca, o mejor dicho, qué no dijo, puesto que ha dicho de todo. Por ejemplo, que fueron los soviéticos y que lo de los soviéticos fue un invento de la CIA. También ha asegurado que le contrataron desde dentro del Vaticano y que le contrató el ayatolá Jomeini. Además, aseguró que, de alguna manera, que era un predestinado, un instrumento de Dios, o de la Virgen, para un milagro.

Sí, un milagro porque Juan Pablo II recibió cuatro disparos: uno en la mano, en el brazo y dos en el abdomen. De hecho, el del abdomen tuvo un recorrido raro, puesto tenía forma de zig zag, rozando todo lo peligroso como la aorta o la columna, pero evitándolo. Algo que para algunos fue un milagro de la Virgen de Fátima.

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