Seismo de magnitud 7,1
Aumentan a 34 los muertos por el terremoto de Japón mientras se busca a contrarreloj a los atrapados bajo los escombros
Los detalles En las operaciones de rescate en el centro comercial de Kashima hay 370 efectivos de Bomberos, 190 de la Policía y 170 del Ejército, mientras que en la fábrica de Yatsushiro cuentan con 280 bomberos, 70 policías y 30 militares.
Resumen IA supervisado
En Japón, los equipos de rescate trabajan intensamente para encontrar supervivientes tras un terremoto de magnitud 7,1 en la prefectura de Kumamoto, que dejó al menos 18 muertos y más de 200 heridos. El seísmo, ocurrido a las 16:27 horas, tuvo su epicentro frente a la isla de Kyushu. La primera ministra, Sanae Takaichi, informó sobre el despliegue de miles de efectivos, incluidos 4.600 soldados del Ejército. Entre los fallecidos, tres personas murieron en un centro comercial tras una explosión. En la fábrica de Nippon Paper Industries, una persona murió y tres fueron rescatadas. Japón, situado en el Anillo de Fuego del Pacífico, experimenta terremotos con frecuencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Al menos 34 personas han muerto por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el martes el sudoeste de Japón, según el último balance de víctimas revelado por la primera ministra del archipiélago, Sanae Takaichi.
"Se ha confirmado que 30 personas fallecieron por el terremoto", ha destacado la mandataria ante los medios de comunicación, sin precisar si los equipos de rescate continúan buscando a atrapados bajo los escombros de varios edificios.
El principal portavoz del Gobierno, Minoru Kihara, ha afirmado en una rueda de prensa horas antes que "la Policía, los Bomberos y las Fuerzas de Autodefensa (Ejército) continuarán realizando desesperados esfuerzos en las operaciones de rescate" en unas labores que se han convertido "cada vez más" en "una carrera contra el tiempo".
Asimismo, Kihara ha confirmado que en el centro comercial operado por Aeon Mall (Kashima) que registró una explosión instantes después del seísmo se contabilizaron cinco fallecimientos, al igual que en la fábrica papelera Nippon Paper Industries (Yatsushiro), donde el terremoto derribó una gran chimenea.
En las operaciones de rescate en el centro comercial de Kashima hay 370 efectivos de Bomberos, 190 de la Policía y 170 del Ejército, mientras que en la fábrica de Yatsushiro cuentan con 280 bomberos, 70 policías y 30 militares.
El terremoto se registró a las 16:27 hora local (07:27 GMT) del martes, y su epicentro se ubicó a unos diez kilómetros de profundidad bajo la prefectura de Kumamoto, según la agencia meteorológica japonesa (JMA), que emitió una breve alerta de tsunami.
El temblor alcanzó el máximo en la escala japonesa de 7 niveles, centrada en medir la agitación sobre la superficie y el potencial destructivo de los temblores, causando importantes daños materiales, que incluyen el derrumbe de parte del muro del popular castillo de Kumamoto.
Desde entonces, se registraron centenares de réplicas, incluido un seísmo de magnitud 5,8 en la noche del miércoles, y las autoridades han alertado de la posibilidad de que ocurra un temblor mayor en los próximos días.
La prefectura de Kumamoto ya vivió otros seísmos hace 10 años
La prefectura de Kumamoto ya fue escenario en 2016 de una serie de terremotos, incluido uno principal de magnitud 7 y otro dos días antes de 6,2, que dejaron más de 200 muertos y causaron importantes daños materiales de los que la región seguía aún recuperándose.
Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, ha prometido este miércoles acelerar el desembolso de ayudas urgentes a los afectados por el terremoto en la prefectura de Kumamoto, en la isla japonesa de Kyushu, en el suroeste de Japón.
Takaichi promete ayudas urgentes
En una reunión de gestión de la emergencia, la líder japonesa ha confirmado los planes de respuesta de emergencia ante la emergencia provocada por el seísmo de magnitud 7,1. "Dado que todavía hay personas esperando ayuda, estamos en una carrera contra el tiempo", ha asegurado Takaichi.
En este sentido se ha comprometido a desembolsar subvenciones anticipadas a los impuestos municipales en las zonas afectadas por la catástrofe. Respecto a la ayuda más básica tras el fuerte terremoto, Takaichi ha incidido en que su Ejecutivo practica la denominada "ayuda proactiva", por lo que está enviando suministros a la zona de forma preventiva y antes de que las comunidades afectadas la hayan solicitado.