Entrevista a Pedro Sánchez
Sánchez niega el "bulo" del chantaje de Marruecos y pide "paciencia" hasta "final de año" para "arreglar" la crisis de Ceuta
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido este lunes en una entrevista en El Intermedio, con El Gran Wyoming, que en ningún momento se dio una "actitud pasiva de Marruecos" durante la crisis del pasado 30 y 31 de julio en Ceuta.
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido paciencia y tiempo para investigar la entrada masiva de migrantes a Ceuta entre el 30 y 31 de julio, destacando que no se puede acusar a Marruecos de pasividad. En una entrevista, defendió la gestión de su Gobierno ante la crisis humanitaria, subrayando la necesidad de alojar, identificar y decidir el destino de los migrantes conforme a la ley. Sánchez solicitó empatía hacia los ceutíes y aseguró que el Estado trabaja para resolver la crisis. Aunque hubo información previa, no se anticipó la magnitud del suceso. Marruecos colaboró durante la crisis, y se optó por una respuesta humanitaria.
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Algo más de paciencia y tiempo para investigar la verdadera autoría de la entrada masiva de migrantes a las playas de Ceuta entre el 30 y el 31 de julio. Eso es lo que ha pedido este lunes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ante la crisis humanitaria en Ceuta. Porque, según ha explicado en una entrevista en El Intermedio, no se puede hablar de una actitud pasiva por parte de Marruecos. Tampoco de un chantaje del país vecino.
Pero no solo ha vuelto a proteger la forma de actuar de Marruecos, sino que ha asegurado que su Gobierno no ha gestionado mal la crisis migratoria en Ceuta. "No diría que se ha hecho mal o no se ha hecho mal", ha asegurado, reconociendo que "estamos ante una crisis humanitaria" que tardará un tiempo en ser resuelta, pues, cumpliendo con la ley, primero hay que alojar a esos migrantes, triarlos e identificarlos para luego ver si pueden acogerse al exilio o deben ser devueltos a sus países de origen.
Por ello, Sánchez ha aprovechado esta entrevista para pedir "paciencia" y "empatía hacia los ceutíes", pero también para "decirles que el Estado en su conjunto está trabajando para resolver esta crisis más pronto que tarde". Momento en el que Wyoming le ha recordado que esa es la clave de las críticas: que habría sido mejor antes que tarde. ¿La respuesta del presidente? "Nos hemos dado un plazo de aquí a finales de año".
Nada de chantaje
"En absoluto. Creo que he demostrado autonomía y defensa del interés general". "Cuando hemos tenido que decir las cosas, las hemos dicho claramente". Así ha zanjado el presidente del Gobierno la posibilidad de que Marruecos sea el responsable de la entrada de migrantes y que el Ejecutivo español lo esté tapando ante algún tipo de chantaje.
"Estos bulos que se están propagando, a lo mejor para una serie de Netflix, pues está bien, pero la realidad se tiene que construir en base a hechos y no a bulos", ha dicho. "Nunca he dicho que no vayamos a hacer una respuesta contundente a Marruecos si se prueba que está detrás. Pero no hay información que plantee su autoría".
Tras negar este chantaje, Sánchez ha puesto sobre la mesa dar otro paso más: apostar más por la cooperación con Marruecos, "sobre todo desde el plano europeo", para poder trabajar juntos e intentar frenar la migración, las mafias que la potencian y la situación económica de los marroquíes.
"Nos hemos dado de aquí hasta finales de año" para conseguir que Ceuta y sus ciudadanos vuelvan a la vida normal, ha respondido Sánchez.
Hubo información, pero no anticipó la magnitud
Preguntado por haber minimizado los avisos del CNI y del resto de responsables sobre la posible llegada masiva de migrantes, Pedro Sánchez ha repetido el mantra de los últimos días: hubo información, pero no anticipando la magnitud.
"Estos son los datos, los hechos ciertos. Hasta ahora, lo que vemos es una sentencia del Supremo que es utilizada en las redes sociales por redes de migrantes como justificación para movilizarse el día 30 y 31 de julio hacia la ciudad autónoma de Ceuta". "Lo que vemos es una preparación por parte de las autoridades marroquíes y también, lógicamente, de las autoridades españolas para hacer frente a esa migración en los días previos y también durante las horas de la crisis", ha explicado Sánchez, lamentando que, "desgraciadamente", no pudieron "hacer frente a esa avalancha".
Es más, ha explicado que "unos días antes de la del 30 y el 31 de julio, lo que se produce es un pico en la entrada de migrantes a la ciudad autónoma de Ceuta, pero nunca en magnitudes como las que habíamos visto el 30 y el 31 de julio".
Pese a ello, no ha dudado en decir que durante las 10 horas que estuvieron entrando a nado migrantes, familias enteras y hasta niños solos, Marruecos ayudó. "El 30 de julio amanece un día relativamente tranquilo, pero a partir de la mañana empezamos a recibir una avalancha de migrantes que durante diez horas lo que vemos por parte de las autoridades marroquíes no es tanto una actitud pasiva, porque ellos nos alertan también de la llegada de esos migrantes".
Ante ello, decidieron optar por la decisión "más humanitaria": producir el menor daño posible a esos migrantes y acogerlos. "Absorber a esa gente para posteriormente devolverlos en una proporción de 9 a 10 de forma voluntaria a Marruecos".
"Nosotros necesitamos una cooperación positiva con Marruecos, precisamente para contener esa llegada de migrantes en el lado marroquí y de ahí la necesidad de que la relación con Marruecos sea una relación positiva, basada en el respeto en los hechos, por tanto, no en elucubraciones y en la desconsideración, sino en hechos ciertos para poder establecer exactamente qué es lo que ha sucedido", ha explicado para volver a insistir en que no hay información fehaciente como para culpar a Marruecos de la autoría de esta crisis.
Una solución a finales de año
Tras pedir paciencia y tiempo, la clave está en saber cuánto o qué cantidad va a necesitar el Ejecutivo para que Ceuta pueda volver a su vida normal. Sobre esto también ha hablado Pedro Sánchez en El Intermedio, asegurando que se podrá dar antes de las Navidades.
"Hemos habilitado un mando único y nos hemos dado un plazo de aquí a finales de año", ha dicho. "Esperamos cuanto antes poder resolver esta crisis".
Para ello ha hablado de tres dimensiones en las que trabajar: la frontera con Marruecos y el aumento de la inversión allí, reubicar e identificar a todos los migrantes y conseguir que los ceutíes no se vean afectados en el desempeño económico. "El Gobierno aprobó un plan extraordinario con más de 300 millones, de los cuales más de 80 millones se van a inyectar en la economía ceutí antes de que acabe el año".