Hay 180 muertes sospechosas

El brote de ébola en el Congo, fuera de control: los equipos de respuesta apenas pueden rastrear al 20% de contactos identificados

¿Qué está pasando? El virus sigue avanzando sin freno por un país que informa de 83 infecciones confirmadas, con 746 casos sospechosos y 1.603 contactos identificados. Va más deprisa de lo que pueden seguir.

Un sanitario desinfecta la casa de un paciente con ébolaAgencia EFE

El brote de ébola que se ha declarado en la República Democrática del Congo está ahora mismo fuera de control. El motivo, una propagación más rápida de la que los equipos de respuesta pueden rastrear en el este del país, donde los trabajadores de la salud apenas logran dar seguimiento a uno de cada cinco contactos identificados en un solo día, en medio de una violencia extrema y de éxodos constantes de población.

Según el Ministerio de Salud de la RDC, las autoridades de la República Democrática del Congo han informado de 83 infecciones confirmadas, con 746 casos sospechosos y 1.603 contactos identificados. Sin embargo, tan solo han podido dar seguimiento a 342 contactos, lo que supone que apenas el 21% está bajo vigilancia. Las últimas cifras hablan de 180 muertes sospechosas.

La comparación de estimaciones da a entender que la respuesta se está quedando rezagada con respecto al brote, a pesar de que gobiernos y agencias internacionales están intensificando las medidas de emergencia después de que la OMS declarar la epidemia como una emergencia de salud pública de importancia internacional el 17 de mayo.

El brote se ha extendido a tres provincias, incluyendo Kivu Sur, donde se ha confirmado un caso cerca de Bukavu, la capital de la provincia, en manos de los rebeldes del Movimiento 23 de Marzo. Uganda ha confirmado además tres casos confirmados de ébola vinculados a infecciones previas.

Hay que tener en cuenta que RDC abarca una superficie equivalente a una cuarta parte del territorio continental de EEUU. Gran parte del mismo son es accesible por caminos precarios, motocicletas o senderos que serpentean a través de bosques y de montañas. Además, hay grupos armados que controlan un territorio considerable.

La tensión sube

La tensión es cada vez más palpable. Como ejemplo, el incendio en un hospital en Rwampara. Fueron los familiares de un hombre fallecido por el ébola los que quemaron el recinto, después de que las autoridades no les dejaran llevarse el cuerpo para enterrarlo. Las camas y el cadáver, calcinados.

Durante los disturbios, se incendiaron las tiendas de tratamiento de ébola gestionadas por la organización humanitaria Alima, y seis pacientes huyeron del centro, entre ellos tres casos confirmados de ébola, según informes de la zona.

El brote es causado por la rara cepa Bundibugyo del ébola, para la cual no existen vacunas ni tratamientos con anticuerpos aprobados. Al parecer, el virus circuló sin ser detectado durante meses en la provincia de Ituri antes de que las autoridades reconocieran la gravedad de la situación.

Los responsables de salud están tratando de rastrear a miles de personas que podrían haber estado expuestas, a medida que las infecciones se propagan por zonas mineras remotas y centros urbanos como Runia y Goma, que cuentan con 700.000 y 860.000 habitantes respectivamente.

Las últimas cifras del Ministerio sugieren que la transmisión confirmada se está entendiendo más allá del centro minero de oro de Mongbwalu, que inicialmente se consideró el epicentro. Si bien Mongbwalu sigue siendo el mayor foco sospechoso, las infecciones confirmadas se concentran cada vez más en las zonas sanitarias circundantes, incluidas Rwampara y Bunia.

Nyankunde, donde se encuentra un importante hospital de referencia que atiende a unas 200.000 personas, también se ha convertido en un foco creciente, con 11 casos confirmados y 340 contactos en seguimiento, según el Ministerio.

La OMS ha avisado la débil vigilancia y la escasa capacidad de los laboratorios están obstaculizando la respuesta, antes de alertar que la plataforma de diagnóstico GeneXpert, ampliamente utilizada durante brotes anteriores de ébola, no puede detectar la cepa Bundibugyo.

Los países deberían, según la OMS, ampliar rápidamente las pruebas de laboratorio, el rastreo de contactos y la divulgación comunitaria, al tiempo que negocian "corredores de seguridad" para permitir que los equipos de respuesta lleguen de forma segura a las comunidades afectadas, indicó la agencia sanitaria de Naciones Unidas en sus recomendaciones provisionales publicadas el viernes.

El Gobierno congoleño ha informado de que la tasa de positividad roza ya el 46%, lo que sugiere que muchas infecciones podrían seguir sin detectarse.

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