máxima tensión
Declaraciones de tono positivo y una próxima reunión ya fijada: Irán y EEUU concluyen una nueva ronda de negociaciones nucleares con "buenos avances"
Mientras tanto... Israel ensaya sus protocolos de seguridad civil ante la posibilidad de que EEUU cumpla sus amenazas y ataque Irán, ante lo que prevén que Teherán respondería atacando a su vez Tel Aviv, algo que la mayoría de la población israelí da por inevitable.
Resumen IA supervisado
Irán y Estados Unidos concluyeron su tercera ronda de negociaciones sobre el programa nuclear iraní, destacando avances significativos y fijando una próxima reunión en Viena. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, señaló que las conversaciones fueron serias y productivas, aunque persisten diferencias. El mediador omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, confirmó un "progreso significativo". Mientras tanto, Israel se prepara ante la posibilidad de un ataque iraní, con el Ejército y hospitales ensayando sus protocolos de seguridad. Las tensiones entre ambos países se mantienen, con Estados Unidos presionando para restringir el programa nuclear de Irán, que insiste en sus fines civiles.
* Resumen supervisado por periodistas.
Irán y Estados Unidos concluyeron este jueves su tercera ronda de negociaciones de este año sobre el alcance y desarrollo del programa nuclear iraní, con declaraciones de tono positivo y una próxima reunión ya fijada, lo que en principio aleja por el momento la amenaza de un ataque estadounidense. El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abás Araqchi, sostuvo que estas negociaciones indirectas fueron de las más serias que las partes han mantenido y que se lograron "buenos avances". Mientras, Israel ensaya sus protocolos de seguridad ante la posibilidad de un ataque iraní.
En esta ocasión, las negociaciones se prolongaron unas tres horas durante la mañana y otras tres por la tarde, a diferencia de la anterior ronda, en que las negociaciones duraron la mitad de este tiempo. Araqchi comentó a medios de prensa de su país que en las largas horas de intercambios de ideas y mensajes hubo "buenos avances" y que "se entró seriamente en los elementos de un acuerdo", según ha informado EFE. "En muchos asuntos nuestras posturas se han acercado, aunque todavía existen diferencias", valoró.
El mediador en estas negociaciones, el ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, reportó que se había logrado un "progreso significativo". El impulso que parecen haber tomado estas tratativas se reflejan en que continuarán a nivel de "conversaciones técnicas" el próximo lunes en Viena, sede del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El director general de este organismo, el argentino Rafael Grossi, estuvo por primera vez en el recinto de las negociaciones, la residencia diplomática del embajador de Omán ante la sede de Naciones Unidas en Ginebra. Anteriormente, Grossi se había entrevistado con las delegaciones, pero antes de que las negociaciones empezaran. A su agencia, que forma parte del sistema de Naciones Unidas, le corresponderá reanudar las inspecciones de los sitios nucleares iraníes en caso de que se alcance un acuerdo.
Estados Unidos ejerce máxima presión sobre Irán desde principios de año, con la revuelta ciudadana en ese país que fue violentamente sofocada por las fuerzas de seguridad, un episodio en el que el propio Gobierno iraní ha reconocido que causaron miles de muertos. El presidente de EEUU, Donald Trump, ha ordenado un importante despliegue aeronaval en torno a Irán como un mensaje de que sus amenazas de atacar eran serias en caso de que no se llegue a un arreglo por la vía diplomática.
En el corazón de estas negociaciones está un programa nuclear que Irán afirma tiene únicamente fines civiles, pero que Washington quiere restringir al máximo para evitar que Teherán tenga la capacidad de producir armamento atómico. Para ello, EEUU le reclama también que entregue lo que se calcula son más de 400 kilogramos de uranio enriquecido mucho más allá de lo que justifica un uso civil, lo que Irán descarta. Asimismo, Irán se esfuerza por mantener al margen de estas negociaciones su programa de misiles balísticos, que considera que en caso de ser abordado, debería serlo en una negociación separada.
Israel ensaya sus protocolos de seguridad
Con mochilas listas junto a la puerta, hospitales ensayando evacuaciones subterráneas y el Ejército manteniendo el sistema de alertas en máxima vigilancia, Israel vive en un estado de preparación ante la posibilidad de un ataque iraní que la mayoría de la población da por inevitable. "Me siento en paz con la idea, espero que eliminen de una vez por todas el régimen de los ayatolás", dice a EFE Eden Tikva, de Jerusalén.
Para este joven, la inquietud que siente ya no se asemeja al miedo que experimentó en junio de 2025 durante la guerra de los Doce Días, que Israel inició con un ataque a Irán y éste contestó lanzando cientos de misiles a territorio israelí. Antes, explica Eden, Irán era prácticamente un enemigo mitológico para la mayoría de la población, pero sus ataques directos "nos han permitido hacernos una idea de sus capacidades. El clima bélico actual, estado de alerta y preparación constante incluidos, no es nada a lo que no estemos acostumbrados como ciudadanos israelíes".
Esa preparación cotidiana se sustenta en la labor del Comando del Frente Interno, la unidad del Ejército israelí encargada de proteger a la población civil en situaciones de emergencia, como el lanzamiento de cohetes o desastres naturales. Este organismo emite alertas a través de una red nacional de sirenas y de su aplicación móvil oficial, que envía notificaciones geolocalizadas en tiempo real con instrucciones específicas según la zona afectada, con un sistema de defensa que establece márgenes de segundos a minutos para buscar resguardo, en función de la proximidad de la amenaza.
Entre sus directrices básicas figura acudir de inmediato a un refugio, habitación reforzada o espacio protegido cuando se activa una sirena, y permanecer allí hasta nuevo aviso de las autoridades. Preguntado por EFE, un portavoz del Ejército israelí afirma que, pese a la tensión, "por el momento no hay cambios en las directivas de protección del Comando del Frente Interno", por lo que los refugios antiaéreos públicos todavía no han abierto sus puertas.
Los hospitales israelíes tienen un protocolo claro ante posibles ataques. En el momento en que el Ministerio de Sanidad o el Ejército israelí avisen de uno inminente, los que disponen de zonas protegidas subterráneas empiezan a mover pacientes allí, explica a EFE Steve Walz, portavoz del Hospital Sheba de Tel Aviv, uno de los más grandes del país. Según Walz, en el marco de la escalada regional el Ministerio de Sanidad ya ha pedido a los centros hospitalarios que estén listos para enfrentarse a entre dos y cuatro semanas de conflicto, en el caso de que ello ocurriera.
Explica que si tuvieran que trasladar a sus 2.000 pacientes a un sitio seguro tardarían unas 24 horas, algo que practican habitualmente y que han hecho varias veces en los últimos cinco años. La última fue en la guerra de los Doce Días, cuando el aparcamiento del Sheba se llenó de pacientes, médicos y enfermeras, con camas dispuestas en las plazas de los coches separadas por cortinas. Durante esa guerra, un proyectil iraní impactó en un hospital, el de Beersheba, una ciudad del sur con una alta concentración de instalaciones militares y centros tecnológicos.
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