victoria de Seigmund
Deportaciones inmediatas, intercambios con estudiantes rusos y más banderas: el plan de los ultras en Alta Sajonia
El contexto El partido liderado por Ulrich Seigmund, Alternativa para Alemania, acaba de proclamarse vencedor en las elecciones del pasado domingo, recordando los inicios de Adolf Hitler hace más de 80 años.
Resumen IA supervisado
La ultraderecha alemana, representada por Alternativa para Alemania (AfD), ha logrado un significativo avance electoral en Sajonia-Anhalt, uno de los estados más pobres de Alemania. Bajo el liderazgo de Ulrich Seigmund, AfD ha prometido medidas radicales, como deportaciones inmediatas de migrantes en situación irregular y cambios en el sistema de ayudas públicas. Además, planean segregar a los estudiantes migrantes en el sistema educativo y modificar los contenidos curriculares para enfatizar el "orgullo alemán" y minimizar referencias al nazismo. Este ascenso de la ultraderecha evoca preocupaciones históricas, recordando los inicios del poder nazi en 1932.
* Resumen supervisado por periodistas.
La ultraderecha alemana se dispone a tomar el poder y el impacto de la ola llega a España. Alternativa para Alemania (AfD, por sus siglas en alemán) ha arrasado en las urnas en uno de los estados alemanes más pobres y con una de las tasas más pequeñas de migración de toda Alemania. Pero eso da igual, porque esto no va de datos, sino de sentimientos, de estómago, de sentirse abandonado, así como de soñar con volver a un supuesto mundo feliz que, en realidad, nunca existió.
"Es un camino hacia el éxito que se extiende por toda Alemania. (...) Y lo repetí una y otra vez durante la campaña. Hoy les digo: recuperemos nuestra Alemania de antaño, segura y hermosa", clamaba el líder ultra Ulrich Seigmund tras haberse posicionado más cerca de la Presidenciadel 'land' de Sajonia-Anhalt (Alta Sajonia). De ser así, el político ha prometido tomar el control de asuntos tan críticos como la policía para la seguridad en las calles, las cárceles, los hospitales, las ayudas sociales, la educación en los colegios y en la universidad, los monumentos históricos o las bibliotecas.
En concreto, Alternativa para Alemania ha prometido empezar fuerte, con un plan de choque para sus 100 primeros días, porque, según Siegmund, "cada día cuenta". En este sentido, han prometido deportaciones inmediatas de todos los migrantes en situación irregular. No obstante, eso es solo el principio, porque gran parte de sus propuestas se han centrado en la inmigración.
Más allá de esta polémica medida, los de Seigmund también han prometido ponerle muy difícil a los migrantes acceder a las ayudas públicas, mediante el anuncio de cambios en el sistema de acogida regional, además de que las viviendas sociales estarán en centros concretos. Y es que no quieren que estos migrantes se mezclen con el resto de la población.
La segregación también llegará con AfD al sistema educativo, puesto que consideran que los migrantes deberían estudiar separados de los niños alemanes porque son una mala influencia. De hecho, insisten en el efecto negativo de las familias musulmanas y los refugiados ucranianos. Además, en el marco de las aulas, los ultras también han mostrado su intención de que haya más banderas en ellas.
Ahora bien, hay más porque han prometido cambios en los contenidos, entre los que destaca rebajar los referentes al nazismo, al tiempo que se potencian los de "orgullo alemán". Además, pretenden que también se note quiénes son sus más cercanos colaboradores internacionales, mediante la introducción de un nuevo idioma extranjero que será el ruso, así como el intercambio de estudiantes con el Gobierno de Vladimir Putin.
En definitiva, esta es la Alemania que han prometido para llegar al poder, es decir, esto es lo que viene. Aunque más allá de los puntos de este plan, también destaca —y preocupa— una coincidencia. La victoria de la ultraderecha en Sajonia-Anhalt recuerda a los inicios de Adolf Hitler: en 1932, los nazis llegaron al poder en este land y solo un año después, Hitler ganó las elecciones en Alemania.