Cumbre de seguridad y defensa
EEUU y Europa se encuentran en Múnich con Trump como protagonista ausente y al que los líderes europeos aprietan para que decida qué relación quiere
Entre líneas Macron mantiene su línea dura: defiende que "hemos aclarado lo que queremos hacer para nosotros" y reivindica que la UE "no es una construcción pasada de moda".
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En la cumbre informal de seguridad en Múnich, el canciller alemán Friedrich Merz enfatizó que Estados Unidos no puede actuar solo como superpotencia y subrayó la necesidad de reparar la confianza transatlántica. Los líderes europeos esperan la intervención del secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, que podría definir el futuro de las relaciones con Europa. Emmanuel Macron defendió la relevancia de la Unión Europea y pidió claridad a EE. UU. sobre su compromiso con Europa. Pedro Sánchez asistirá el sábado, mientras que el ministro José Manuel Albares destacó la importancia de la cooperación transatlántica. Además, se discutieron temas como Ucrania y una propuesta de disuasión nuclear por parte de Alemania y Francia.
* Resumen supervisado por periodistas.
Estados Unidos no va a ser una superpotencia si actúa solo. Este es el nítido mensaje que el canciller alemán, Friedrich Merz, ha querido dejar en la inauguración de la cumbre informal de seguridad y defensa que se celebra desde este viernes en Múnich. La tensión es máxima entre los líderes europeos, que esperan al sábado para conocer las palabras del enviado de Trump, el secretario de Estado Marco Rubio.
Lo que diga puede marcar el futuro de las relaciones entre Europa y EEUU. Cabe destacar que el año pasado, el vicepresidente JD Vance hizo saltar por los aires la conferencia, al calificar a Europa como "la mayor amenaza".
Pese a esos malos recuerdos y a la elevada tensión en Washington de los últimos meses, los líderes europeos han querido este viernes mostrar fuerza, unidad y su propósito de reconducir la relación de socios que se ha mantenido hasta ahora.
"Juntos, reparemos y reactivemos la confianza transatlántica. Nosotros, los europeos, estamos haciendo nuestra parte", ha esgrimido Merz. Unas palabras con las que hace un guiño a Donald Trump, que desde su regreso a la Casa Blanca ha reprochado a los miembros de la OTAN el poco gasto que hacen en defensa.
También ha mostrado un acercamiento a Rubio al reconocer que "el orden internacional que conocíamos ya no existe". Ha respondido así al secretario de Estado, que antes de subir al avión destino Múnich afirmó que el viejo mundo ha desaparecido.
Que EEUU se decida
No obstante, también han puesto la pelota en el tejado de EEUU, dejando claro que es el momento de que Washington decida qué quiere hacer por Europa.
Emmanuel Macron ha mantenido su línea dura y ha defendido que "hemos aclarado lo que queremos hacer para nosotros y lo que debemos hacer". "EEUU debe aclarar qué está dispuesto a hacer por los europeos", ha sentenciado en declaraciones a la prensa.
El presidente francés también ha reivindicado a la Unión Europea, de la que ha dicho que "no es una construcción pasada de moda". "Europa ha sido vilipendiada como una construcción envejecida, lenta y fragmentada, relegada por la historia", ha lamentado Macron.
Ha apuntado que nos ven "como una economía sobrerregulada y apática que daría la espalda a la innovación. Como una sociedad presa de migraciones bárbaras que corromperían sus preciosas tradiciones". Todo ello, ha añadido, dentro de "un continente represivo donde la palabra no sería libre", en una clara alusión a aquella polémica intervención de Vance.
Macron ha aprovechado para refutar todas esas alegaciones y ha considerado que "todo el mundo debería inspirarse de nuestro modelo, en lugar de criticarnos sin cesar e intentar dividirnos". Porque, aunque ha admitido que la UE "tiene mucho que mejorar", ha subrayado que también tiene que estar "orgullosa" de sus logros.
Pedro Sánchez llegará el sábado, pero el ministro de Exteriores, José Manuel Albares, sí ha intervenido en la primera jornada de la cumbre y ha seguido una línea similar a la francesa.
Ha sostenido que España cree en "una Europa soberana e independiente, pero eso no excluye la relación transatlántica". Eso sí, ha advertido que para dicha alianza no basta solo con la voluntad europea, sino que "tiene que haber la voluntad norteamericana".
"Tenemos una relación que creemos mutuamente beneficiosa, pero se necesitan dos para bailar un tango", ha aseverado el ministro.
Trump, ausente en la cumbre
Marco Rubio será por lo tanto el encargado de dar el mensaje de EEUU y responder a las interpelaciones europeas, ante una sonada ausencia de Trump. El presidente estadounidense ha priorizado otro acto en Carolina del Norte, no se sabe si porque se trata de un encuentro informal o porque no le importa Europa.
No obstante, ha asegurado este viernes que las relaciones con Europa son buenas. "Nos llevamos muy bien", ha afirmado, al tiempo que ha recordado que "estamos negociando" sobre Groenlandia, el territorio que ansía controlar y que más ha tensionado las relaciones con los europeos en los últimos meses.
Ucrania, punto principal
Hasta ahora, el jefe de la diplomacia de EEUU se ha reunido con el canciller alemán y con líderes sirios. También se espera que hable personalmente con Volodímir Zelenski sobre los avances en un plan de paz para acabar con la guerra en Ucrania, uno de los temas principales de la cumbre.
Zelenski ya ha mantenido un encuentro con distintos líderes europeos y el secretario general de la OTAN, Mark Rutte, aunque Rubio no ha estado en esa cita.
Otro de los mensajes principales que ha dejado esta primera jornada ha sido la idea de Alemania y Francia de crear una fuerza de disuasión nuclear. Ambos mandatarios han hecho el anuncio de esta propuesta, aunque no han dado por el momento ninguna pista más al respecto.
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