condenado a cinco años y medio
El juicio al cardenal Becciu, condenado a cinco años y medio de cárcel por malversación, tiene que repetirse
¿Por qué es importante? La decisión se toma tras la petición de nulidad presentada por la defensa, que se basa en que el promotor (fiscal) no presentó todas las pruebas documentales y que, ahora, el Tribunal le ordena hacerlo antes del 30 de abril.
Resumen IA supervisado
El Tribunal de Apelación del Vaticano ha ordenado repetir el juicio al cardenal Angelo Becciu, condenado a cinco años y medio de cárcel por malversación, tras admitir la petición de nulidad de la defensa. El tribunal no anuló totalmente el juicio, pero exigió la presentación completa de las pruebas, incluyendo documentos y conversaciones de WhatsApp. El nuevo juicio comenzará el 22 de junio y Becciu, junto a otros implicados, enfrentará nuevamente las acusaciones. El caso se originó por la compra de un edificio en Londres, que generó un agujero financiero en las arcas vaticanas, y otros delitos financieros presuntamente cometidos por Becciu.
* Resumen supervisado por periodistas.
El juicio al cardenal Angelo Becciu, de 77 años y condenado a cinco años y medio de cárcel por malversación con prohibición de ocupar cargos públicos, deberá repetirse tras admitir el Tribunal de Apelación del Vaticano la petición de nulidad presentada por la defensa. La petición de la defensa se basa en que el promotor (fiscal) no presentó todas las pruebas documentales, según ha informado EFE.
En la sentencia dictada este martes el presidente del Tribunal, el arzobispo español Alejandro Arellano Cedillo, ha decretado la "reanudación" del juicio en su fase oral, en el que fueron condenadas nueve personas, incluido Becciu. Además, ordena al promotor de Justicia que deposite antes del 30 de abril "todos los documentos de la investigación preliminar en su totalidad".
No obstante, el Tribunal no declara la nulidad total de todo el juicio de primera instancia: "Ni del juicio ni de la sentencia -indica-. Estos, de hecho, mantienen sus efectos", pero se repetirá con la presentación íntegra del expediente preliminar por parte del promotor de Justicia. Las pruebas requeridas son documentos, conversaciones en WhatsApp y otras que no habían sido integradas en el expediente y que fueron solicitadas por las defensas durante los más de dos años que duró el juicio.
Monseñor Arellano ha concedido hasta el 15 de junio para examinar esos documentos y preparar su defensa. La primera audiencia del nuevo juicio está programada para el 22 de junio, aunque solo servirá para establecer el calendario de las siguientes, mientras que durante todo el verano se volverá a ver sentado en el banquillo a Becciu, al que Francisco eliminó sus prerrogativas de cardenal y no pudo participar en el cónclave.
"Manifestamos nuestra satisfacción por la resolución del Tribunal de Apelación, que ha estimado nuestras excepciones. Esto demuestra que, desde el primer momento, teníamos razón al señalar la violación del derecho a la defensa y al exigir el respeto de la ley para celebrar un juicio justo", afirmaron los abogados de Becciu.
El escándalo Becciu estalló en 2019 al trascender el agujero financiero que causó en las arcas vaticanas la compra de un edificio en el corazón londinense, en Sloane Avenue, una antigua sede de las galerías Harrods en el exclusivo barrio de Chelsea. Becciu, que siembre se ha declarado inocente de los cargos de estafa, malversación y abuso de oficio, fue condenado el 16 de diciembre de 2023 a cinco años y seis meses de prisión, más la inhabilitación perpetua para cargo público y 8.000 euros de multa.
También fueron condenados a diferentes penas Fabrizio Tirabassi, empleado de la Oficina Administrativa de la Secretaría de Estado vaticana; los exasesores financieros de la Santa Sede Enrico Crasso y Raffaele Mincione, y el abogado Nicola Squillace. También, entre otros, Cecilia Marogna, asesora de Becciu y presentada en los ambientes vaticanos como una experta en diplomacia, fue condenada a tres años.
Durante el proceso surgieron otros delitos financieros cometidos presuntamente por Becciu como las donaciones de 125.000 euros que el cardenal ingresó en la cuenta de una asociación vinculada a la Cáritas de Ozieri (isla de Cerdeña), que en ese momento presidía uno de sus hermanos. Y el pago de 575.000 euros a Marogna, a quien se contrató por presentarse como experta en asuntos diplomáticos y servicios secretos y que supuestamente ayudó a la Santa Sede a liberar a la monja colombiana secuestrada en Malí. Becciu aseguró que el papa Francisco había autorizado estos pagos.
*Sigue a laSexta en Google. Toda la actualidad y el mejor contenido aquí.