En el centro de la ciudad
"Una nación bajo dios": así es el arco del triunfo de 76 metros que Trump quiere construir en Washington
Los detalles Con evidentes similitudes con el de París, esta construcción mediría el doble que el Monumento a Lincoln y estaría coronada por una estatua alada de la Dama de la Libertad.
Resumen IA supervisado
Donald Trump busca dejar un legado monumental en Estados Unidos con la construcción de un arco de triunfo de 76 metros en Washington, conmemorando el 250 aniversario de la independencia estadounidense. La Casa Blanca ya ha presentado una maqueta del arco, diseñado por Nicolas Leo Charbonneau, que recuerda al de París. El arco incluiría una inscripción dorada y estatuas, superando en tamaño al Monumento a Lincoln y visible desde el Cementerio Nacional de Arlington. Sin embargo, el proyecto ha generado polémica y protestas de organizaciones civiles, conservacionistas y veteranos, preocupados por su impacto visual y aéreo en la zona.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump quiere tener un legado en piedra en Estados Unidos. Quiere dejar algo grande en el país que ha presidido en dos ocasiones en dos mandatos diferentes. Porque él es así. Porque después de cambiar de nombre para poner el suyo a varias instituciones ahora tiene intención de construir en Washington un arco de triunfo de 76 metros para conmemorar el 250 aniversario de la independencia estadounidense del Reino Unido.
Eso es lo que quiere. Eso es lo que pretende. Para ilustrarlo, para mostrar esa obra de 250 pies de altura, la Casa Blanca ha mostrado ya una maqueta del arco del triunfo con unas similitudes evidentes con el de París.
"Es la única gran ciudad del mundo que no tiene algo así. Con este arco los vamos a superar a todos", expuso Trump en diciembre.
Los bocetos elaborados por el arquitecto Nicolas Leo Charbonneau, socio de la firma Harrison Design, muestran un arco blanco con una inscripción dorada con la frase 'Una nación bajo dios' en el arco, coronado por una estatua alada de la Dama de la Libertad con dos águilas a los lados y flanqueado en su base por estatuas de cuatro leones de oro.
Este arco mediría más del doble que el Monumento a Lincoln y se prevé que se sitúe al lado del río Potomac. Su tamaño haría que fuese visible incluso desde el Cementerio Nacional de Arlington, en Virginia.
"¡Será una incorporación maravillosa para Washington, para que todos los estadounidenses la disfruten durante muchas de las décadas que están por venir!", ha exclamado Trump en redes sociales.
Lo cierto es que el proyecto ha sido cuanto menos polémico, provocando protestas tanto de organizaciones civiles como de asociaciones de conservacionistas y de arquitectos que critican la ruptura que supone el diseño con las avenidas del lugar. Además, exponen que el gran tamaño del arco podría incluso afectar al tráfico aéreo.
Incluso un grupo de veteranos de Vietnam ha presentado una denuncia para evitar su construcción. "Al obstruir la vista simbólica desde el Cementerio Nacional de Arlington hacia el Monumento a Lincoln, deshonraría su servicio militar y en el extranjero, así como el legado de sus camaradas y de veteranos enterrados allí", dicen.
Es una más de Donald Trump. Una en apenas año y medio en el que ha tenido tiempo para todo. Hasta para levantar un salón de baile en el Ala Este de la Casa Blanca en una construcción paralizada por un juez.
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