La expresión de moda en la UE
¿Qué es la guerra híbrida? Así busca Rusia desestabilizar a Europa con maniobras como el ataque en Leipzig
El contexto Este concepto ha sido mencionado por diversos líderes europeos tras señalar Alemania a Rusia por la maniobra con drones de agosto en el aeropuerto de Leipzig. Algunos expertos también lo usan para hablar de la entrada de 80.000 migrantes en Ceuta.
Resumen IA supervisado
En las últimas horas, el término "guerra híbrida" ha sido mencionado por líderes europeos tras confirmarse que Rusia estuvo detrás de un ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig. Este concepto también se ha utilizado en España para referirse a la llegada de 80.000 migrantes a Ceuta en julio. La guerra híbrida, según la UE y la OTAN, combina acciones coercitivas y subversivas, incluyendo agresiones diplomáticas, económicas y tecnológicas, para desestabilizar países sin declararles guerra. El objetivo es obtener ventajas estratégicas sin los costes de un conflicto armado tradicional, como parece buscar Rusia con sus maniobras en Alemania.
* Resumen supervisado por periodistas.
"Guerra híbrida". Es el concepto que todos los líderes europeos están mencionando en las últimas horas después de que las autoridades alemanas confirmasen que Rusia estuvo detrás del ataque con drones sufrido en agosto en el aeropuerto de Lepizig. Palabras que, en boca de algunos líderes españoles, también se utilizan al referirse a la entrada de 80.000 migrantes en Ceuta los pasados 30 y 31 de julio.
Líderes europeos como Ursula Von der Leyen, Kaja Kallas o el ministro José Manuel Albares han hecho referencia en los últimos días a ese fenómeno. Pero, ¿en qué consiste la guerra híbrida?
Según las definiciones de la Unión Europea y la OTAN, la guerra híbrida estaría compuesta por una combinación de acciones coercitivas y subversivas, de agresiones diplomáticas, militares, económicas y/o tecnológicas coordinada por actores estatales o no estatales con el fin de desestabilizar a otro país sin necesidad de declararle formalmente la guerra ni invadirlo de forma abierta.
Un plan que mezcla presiones políticas, económicas, desinformación, ciberataques, sabotaje a empresas o infraestructuras y, a veces, acciones militares encubiertas, limitadas o de distracción.
Con esto, el atacante busca obtener una ventaja estratégica sin asumir costes diplomáticos, militares y jurídicos de un conflicto armado tradicional.
Un objetivo que encaja a la perfección con el desgaste que Rusia parece estar buscando con sus maniobras en Alemania.