políticas migratorias
Reino Unido endurece el acceso a la residencia permanente y obliga a los migrantes con menos ingresos a esperar diez años
Los detalles El Gobierno británico ha presentado una reforma donde la espera para el permiso de residencia de los migrantes dependerá de varios requisitos, siendo el principal el salario que ingresan.
Resumen IA supervisado
El Gobierno británico ha propuesto una reforma migratoria que endurece las condiciones para obtener la residencia permanente. Bajo el lema "la residencia permanente hay que ganársela", se requerirá a los migrantes demostrar su contribución económica y social. El plazo estándar de cinco años para solicitar la residencia podría extenderse hasta diez o incluso 30 años, dependiendo de factores como ingresos y actividad profesional. Quienes ganen más de 50.271 libras anuales mantendrán el plazo de cinco años, mientras que los ingresos inferiores deberán esperar diez. Excepciones incluyen a trabajadores de servicios públicos y del sector asistencial. Para entradas irregulares, el plazo podría ser de hasta 30 años. Se establecen cuatro requisitos: no tener antecedentes penales, nivel elevado de inglés, no tener deudas con la Administración y cotizar a la Seguridad Social. El Gobierno estima que más de 500.000 personas esperarán más de cinco años para obtener la residencia.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Gobierno británico ha presentado este lunes una reforma de su política migratoria que cambia las condiciones para conseguir el permiso de residencia permanente. Bajo el lema de que "la residencia permanente hay que ganársela", el Ejecutivo de Keir Starmer pedirá que los migrantes demuestren su contribución económica y social al país antes de obtener este derecho.
Hasta ahora, el plazo habitual para solicitarlo era de cinco años, pero con el nuevo modelo podrá ampliarse hasta los diez e incluso llegar a los 30 años en determinados casos. La espera dependerá de varios factores, como los ingresos, la actividad profesional y el historial de cada solicitante.
Uno de los principales criterios será que quienes ganen más de 50.271 libras anuales (unos 57.000 euros) podrán mantener el plazo de cinco años, mientras que los trabajadores con ingresos inferiores tendrán que esperar diez. En los casos de salarios más elevados, quienes superen las 125.140 libras anuales (unos 143.000 euros) podrán solicitar la residencia permanente después de apenas tres años.
Ahora bien, la reforma contempla algunas excepciones. Por ejemplo, algunos trabajadores de servicios públicos, como médicos, enfermeros y profesores, podrán acceder a la residencia después de cinco años. Y también se contempla una vía de cinco años para determinados trabajadores del sector asistencial que cumplan los requisitos salariales y de visado.
Hasta 30 años en caso de entrada irregular
La reforma también endurece las condiciones para las personas que llegan al país por vías irregulares. Así, quienes entren en Reino Unido en pequeñas embarcaciones u otros métodos clandestinos podrán enfrentarse a un plazo de hasta 30 años para conseguir la residencia permanente.
En el caso de los refugiados, quienes lleguen a través de rutas legales aprobadas podrán solicitarla después de cinco años. Para el resto, el plazo general será de 20 años, aunque podrá reducirse a diez si trabajan o estudian.
Además del tiempo de permanencia, el Ejecutivo establece cuatro condiciones obligatorias para todos los solicitantes: no tener antecedentes penales, acreditar un nivel elevado de inglés, no mantener deudas con la Administración británica y demostrar una trayectoria continuada de cotizaciones a la Seguridad Social.
Con la nueva norma, el Gobierno estima que más de 500.000 personas tendrán que esperar más de cinco años para conseguir el permiso de residencia.