Irlanda del Norte
Segunda noche de violencia racista en Belfast: la Policía trata de sofocar los disturbios con cañones de agua
Los detalles La Policía de Irlanda del Norte ya había alertado horas antes de que se habían compartido datos de contacto y señalado viviendas donde habitan inmigrantes, incitando a nuevas protestas.
Resumen IA supervisado
Belfast y áreas cercanas en Irlanda del Norte han experimentado su segunda noche de disturbios racistas, impulsados por jóvenes de extrema derecha, tras el apuñalamiento de un local por un inmigrante sudanés. La policía utilizó cañones de agua para dispersar a unos 200 manifestantes en Sandyknowes, quienes lanzaron piedras y botellas. Los disturbios también se extendieron a Glengormley y Newtownabbey, con jóvenes encapuchados enfrentándose a la policía. Las protestas fueron incitadas por comentarios de odio en redes sociales, impulsados por figuras como Tommy Robinson y Elon Musk. La familia del agredido pidió manifestaciones pacíficas.
* Resumen supervisado por periodistas.
La ciudad de Belfast y poblaciones vecinas del norte de Irlanda han vivido su segunda noche consecutiva de violencia racista protagonizada por jóvenes de extrema derecha, en protesta por el apuñalamiento el lunes de una persona a manos de un inmigrante sudanés.
Según los medios británicos e irlandeses con presencia en Belfast, la policía ha utilizado cañones de agua para dispersar a los manifestantes en Sandyknowes, en las afuera de Belfast, después de que se congregaran unas 200 personas y lanzaran piedras y botellas contra la policía que trataba de contenerlos. Un camión de limpieza también resultó incendiado.
El portal Belfast Live asegura que la multitud que se enfrentó a la policía trataba de llegar con intención hostil al Hotel Chimney Court, lugar donde suelen alojarse los inmigrantes a la espera de que se resuelva su solicitud de asilo político.
La Policía de Irlanda del Norte ya había alertado horas antes de que se habían compartido datos de contacto y señalado viviendas donde habitan inmigrantes, incitando a nuevas protestas, tras haber recibido llamadas de familias, propietarios, vecinos y otros miembros de la comunidad local "que están angustiados como consecuencia de esta actividad irresponsable". También en Glengormley la policía utilizó cañones de agua, según la BBC.
Otro lugar donde se reprodujeron desórdenes fue en Newtownabbey, donde grupos de jóvenes encapuchados y vestidos de negro lanzaron todo tipo de objetos a la policía que había levantado una barrera para impedirles el paso.
Las ciudades de Derry y Stormont también fueron escenario de protestas y desórdenes, con neumáticos quemados en las calles en varios puntos. Sin embargo, no se han reproducido hasta el momento las escenas de vandalismo de la noche del martes, cuando los manifestantes -al igual que hoy, mayoritariamente jóvenes encapuchados- quemaron varios domicilios sociales donde suele acogerse a inmigrantes, obligando a varias familias a abandonarlos rápido.
En previsión de lo que podría suceder, numerosos comercios en la provincia habían cerrado sus puertas antes de tiempo, mientras que algunas empresas recomendaban el teletrabajo y también los servicios de transporte público cancelaron varias líneas de tren y autobús.
Todos estos incidentes responden a la ira desatada por el ataque a puñaladas de un refugiado sudanés, por motivos aún desconocidos, contra un residente local de Belfast, que perdió un ojo y quedó malherido, en un incidente producido en la noche del lunes y grabado con teléfonos móviles.
Aquellas imágenes provocaron una avalancha de comentarios de odio en las redes sociales y de llamamientos a manifestarse en las calles de Belfast, comentarios azuzados por agitadores ultraderechistas como Tommy Robinson o el magnate tecnológico Elon Musk desde Estados Unidos. Precisamente para frenar esta avalancha de odio racial, hoy la familia del hombre agredido el pasado lunes emitió un comunicado para pedir al público que se manifieste pacíficamente y sin causar altercados.