Casi dos horas

Trump llena de bulos el discurso del Estado de la Unión más largo y advierte que sus nuevos aranceles no requerirán ninguna aprobación del Congreso

El dato El presidente de Estados Unidos ha pronunciado su primer discurso sobre el Estado de la Unión de su segundo mandato, siendo el más largo de la historia al durar una hora y 47 minutos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su discurso del Estado de la UniónAgencia AP

Bulos, ataques y una celebración constante de sus presuntos logros. Durante 107 minutos, Donald Trump ha protagonizado un discurso triunfalista en su momento más bajo de aprobación desde que es presidente, fardando de haber logrado instaurar "la era dorada" de Estados Unidos, dentro de un discurso del Estado de la Unión con el que pone claramente la mira en las 'midterms' de noviembre.

En esas casi dos horas de discurso, Trump ha hablado largo y tendido sobre economía, política exterior, migración y sus odiados rivales: los demócratas. El presidente de Estados Unidos ha asegurado que los nuevos aranceles del 10% que ha implementado no requerirán "la intervención del Congreso" para ser permanentes, explicando que son "un poco más complejos" que los que había hasta ahora "pero probablemente mejores".

Cabe recordar que la norma en la que se ha apoyado para decretar esos nuevos gravámenes, la sección 122 de la ley de comercio de 1974, implica que los aranceles solo pueden imponerse durante 150 días si el Congreso, donde los republicanos tienen una mayoría muy escueta, da su aprobación. "Creo que los aranceles pagados por países extranjeros, como en el pasado, reemplazarán sustancialmente el sistema moderno de impuesto sobre la renta, aliviando una gran carga financiera a la gente que quiero", asegura.

Sus palabras llegan días después de que la Corte Suprema de EEUU concluyese que Trump se había excedido a la hora de aplicar la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional para implementar los llamados "aranceles recíprocos" a la mayoría de los socios comerciales de EEUU, recordándole que la aplicación de esa norma requería de la autorización del Congreso.

Dentro de su carrusel de bulos, Trump habló de la herencia recibida de Joe Biden y lamentó haber recibido un nivel récord de inflación, una afirmación que no se sostiene ya que cuando entró en la Casa Blanca el nivel era del 3%, cuando el máximo fue del 9,1% en el año 2022. Según Trump, gracias a él se ha logrado frenar esa inflación, así como impulsar el mercado bursátil a máximos históricos, firmar amplios recortes de impuestos y bajar los precios de los medicamentos.

Sin claridad sobre Irán y ni una palabra de Groenlandia

En su discurso, Trump ha dejado de lado cuestiones de política exterior claves en las últimas semanas como Ucrania o Groenlandia. Sobre Irán, se ha limitado a decir que "nunca" permitirá que "el principal patrocinador del terrorismo del mundo, que lo es por mucho, posea un arma nuclear", mostrándose partidario de "resolver este problema mediante la diplomacia". Sí que ha vuelto a reivindicar que ha puesto fin a ocho guerras, una de sus muchas falsedades.

Uno de los momentos más tensos del discurso llegó con la mención de la gestión migratoria de Trump, señalando directamente a los demócratas por negarse a financiar el Departamento de Seguridad Nacional a menos que se tomen medidas para frenar a sus matones, los agentes del ICE que han sembrado el terror en varios Estados demócratas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante su discurso del Estado de la UniónReuters

"Deberían estar avergonzados", criticó Trump a los demócratas. Mientras Trump elogiaba su aplicación de la ley migratoria, la demócrata Ilhan Omar, quien representa a un distrito de Minneapolis en la Cámara de Representantes, le gritó: "¡Han matado a estadounidenses!".

Trump, quien ha afirmado falsamente durante años que el fraude electoral que 'existe' en Estados Unidos, también atacó a los demócratas por no apoyar su medida de identificación de votantes, acusándoles directamente de "querer hacer trampas".

'Show' dentro del Capitolio y protestas fuera

Los demócratas dejaron decenas de asientos vacíos, con varios congresistas llevando a cabo actos de protesta tanto dentro como fuera del Capitolio. La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, hizo tres preguntas a los ciudadanos estadounidenses después de escuchar a Trump: "¿Está haciendo la vida más asequible? ¿Está protegiendo a los estadounidenses? ¿Y está trabajando por el bienestar de los estadounidenses?". Para ella, la respuesta es clara: "No".

Fuera del Capitolio, esos demócratas que no fueron al discurso del Estado de la Unión organizaron un acto de protesta contra el presidente de EEUU, acusando a Trump de dividir al país y dañar a los estadounidenses con sus políticas económicas y de inmigración.

El representante demócrata estadounidense Al Green fue expulsado de la Cámara de Representantes por segundo año consecutivo tras mostrarle a Trump una pancarta que decía: "Los negros no son simios". El mensaje hacía referencia a un video publicado por Trump en redes sociales con un clip que mostraba al expresidente Barack Obama y a la exprimera dama Michelle Obama como simios.

Otros demócratas hicieron unas protestas más discretas, como la representante estadounidense Jill Tokuda, demócrata por Hawái, que vestía una chaqueta blanca con palabras como "asequibilidad" y "atención médica". Varias mujeres demócratas llevaban pancartas que decían "publicar los archivos", en referencia a Jeffrey Epstein.

Dentro, Trump puso una pizca de 'show' a su discurso, invitando al equipo masculino de hockey sobre hielo de Estados Unidos, que portaban las medallas de oro que ganaron en los Juegos Olímpicos de Invierno. A uno de ellos, el portero del equipo, Connor Hellebuyck, le concedió la Medalla Presidencial de la Libertad.

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