Él le resta importancia
Trump se queda sin cantantes para su concierto del 250 aniversario de EEUU: Martina McBride ha sido la última en darle plantón
Los detalles Las cancelaciones de artistas son tantas que el espectáculo para inviable. Sin embargo, el presidente de EEUU le resta importancia afirmando que él es "la atracción número uno del mundo".
Resumen IA supervisado
Martina McBride ha decidido no participar en el concierto del 250 aniversario de Estados Unidos, organizado por Donald Trump, al considerarlo un acto partidista. No es la única artista que ha rechazado la invitación, lo que ha llevado a Trump a considerar cambiar el evento por un mitin personal. Trump se compara con Elvis Presley, afirmando ser una atracción mayor. El mitin podría preceder a un evento de artes marciales mixtas en la Casa Blanca, con un costo de 60 millones de dólares. Mientras tanto, Trump planea más reformas en la Casa Blanca, incluyendo un salón de baile y un aeropuerto de drones.
* Resumen supervisado por periodistas.
Martina McBride ha sido una de las últimas cantantes en dejar plantado a Donald Trump para el concierto del 250 aniversario de Estados Unidos. Lo ha hecho, dice, porque no quiere participar en un acto partidista.
Sin embargo, no es la única que ha optado por no participar. La desbandada es tanta que el republicano ya está pensando en cambiar el concierto por un mitin de él, comparándose con el rey del rock. "Estoy pensando en traer a la atracción número uno del mundo, el hombre que atrae multitudes mucho mayores que Elvis en su mejor momento, Donald Trump", ha declarado sobre sí mismo.
Su posible mitin precederá a una velada de artes marciales mixtas en un octógono temporal de la UFC que ya está en el jardín de la Casa Blanca. Con capacidad para 5.000 espectadores, costará 60 millones de dólares, siendo la más cara de la historia.
Pese a ello, desde el aire es posible apreciar el destrozo que ha sufrido la Casa Blanca en el último año. Ahora, Trump quiere levantar un salón de baile que le obsesiona sobre el ala este, con un aeropuerto de drones en el techo. Mientras, el mandatario estadounidense no deja de hacer gala de todas esas reformas que giran alrededor de su figura.