Residencia particular
Trump vuelve a traspasar los límites entre su cargo y su persona y convierte Mar-a-Lago en su cuartel de operaciones
Los detalles Trump, de forma deliberada, resta importancia a la Casa Blanca como centro de operaciones en EEUU para convertir su residencia particular y su persona en el epicentro de las decisiones importantes.
Resumen IA supervisado
Donald Trump ha optado por recibir a líderes mundiales en su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, en lugar de la Casa Blanca, desdibujando así los límites entre su cargo presidencial y su vida personal. Importantes reuniones diplomáticas, como las discusiones sobre la paz entre Rusia y Ucrania o encuentros con su aliado israelí Benjamín Netanyahu, han tenido lugar allí. También han visitado la residencia personalidades como el presidente argentino Javier Milei y Meloni. Según Pedro Rodríguez, profesor de Relaciones Internacionales, Mar-a-Lago simboliza cómo la democracia estadounidense se está transformando en un "cortijo". Además, este lugar ha sido escenario de investigaciones del FBI y es señalado como un sitio donde Trump maneja documentos secretos y negocios privados.
* Resumen supervisado por periodistas.
Donald Trump se ha acostumbrado a recibir a líderes mundiales en Mar-a-Lago en vez de hacerlo en la Casa Blanca. Esta es su residencia particular en Florida, su club, no es la oficial que corresponde a su presidencia. De esta forma, una vez más, el presidente de EEUU desdibuja los límites entre su cargo y su persona.
Las dos reuniones recientes más importantes sobre diplomacia internacional han sido en Mar-a-Lago, no en la Casa Blanca. Trump parece abrir encantado las puertas de su residencia personal en Palm Springs para lo que son las decisiones importantes, como hablar de una posible paz entre Rusia y Ucrania o poner por las nubes a su gran aliado en Israel, Benjamín Netanyahu.
Ellos no son los únicos que han sido invitados a su casa, Hace un mes, el presidente argentino Javier Milei también tuvo el honor de acudir a una gala allí. Meloni es otra de las personas que han visitado este lugar.
"Mar-a-Lago es un símbolo muy poderoso de hasta qué punto la democracia de EEUU se está convirtiendo en un cortijo", ha destacado Pedro Rodríguez, profesor de Relaciones Internacionales.
Con estos movimientos, Trump parece estar borrando la fina línea entre su vida personal y la presidencia, llevándose el trabajo a casa. "Representa la cuna del trumpismo, es donde él cumplió su exilio, esos cuatro años en los que estuvo fuera del poder", ha señalado el profesor de Relaciones Internacionales.
Aunque no estaba invitado, el FBI también ha pasado por Mar-a-Lago por motivos que seguro no han gustado demasiado al republicano.
"Es un club privado donde él se lleva documentos secretos de Estados Unidos, donde él puede mantener negocios privados incompatibles con su condición de presidente", ha explicado Pedro Rodríguez.
Trump, de forma deliberada, resta importancia a la Casa Blanca como centro de operaciones en Estados Unidos para convertir su residencia particular y su persona en el epicentro de las decisiones importantes.
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