Una visita exitosa

La visita más simbólica de Trump a China: "las rosas más hermosas", regalos y complicidad con Xi Jinping

Los detalles Los jardines de la Ciudad Prohibida se abrieron de forma excepcional para recibir al líder estadounidense, lugar donde este quedó fascinado con las flores: "Son las rosas más hermosas que alguien haya visto jamás. Le pregunté al presidente: '¿Podría conseguirme algunas para el Rose Garden?", contó el republicano.

La visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a China y a su mandatario, Xi Jinping, ha dejado imágenes cuidadosamente medidas, pero también momentos espontáneos que revelaron la curiosa química entre ambos líderes. Entre jardines, regalos simbólicos y escenas de lo más llamativas durante el banquete oficial, la cumbre ha estado cargada de gestos que no pasaron desapercibidos.

Los jardines de la Ciudad Prohibida se abrieron de forma excepcional para recibir al líder estadounidense. Un lugar reservado y rodeado de árboles centenarios que Xi Jinping quiso mostrar personalmente a Trump durante un paseo privado.

"Tienen entre 200 y 300 años", explicó el presidente chino mientras recorrían el recinto. Pero si algo captó especialmente la atención del republicano no fueron precisamente los árboles: quedó fascinado con las rosas de los jardines imperiales. "Estas son las rosas más hermosas que alguien haya visto jamás. Le pregunté al presidente: '¿Podría conseguirme algunas para el Rose Garden?", comentó entre risas.

El gesto tuvo respuesta inmediata. Xi Jinping terminó regalándole semillas de rosas chinas como símbolo de amistad entre ambos países. Durante el recorrido también se produjo uno de los momentos más comentados de la visita.

Trump, rompiendo el tono solemne del paseo, lanzó una pregunta tan directa como indiscreta: "¿Puedo preguntarle al presidente si a otros presidentes o primeros ministros los trae aquí?", preguntó. Xi respondió con sinceridad: "Muy rara vez. Al principio, no solíamos celebrar eventos diplomáticos aquí. Incluso después de que empezáramos a celebrar algunos, sigue siendo extremadamente raro. Por ejemplo, Putin ha estado aquí".

"Bien, me gusta", respondió satisfecho el estadounidense.Pero las escenas llamativas no terminaron ahí y es que durante el banquete oficial, el presidente pidió retirar el cojín de su silla, quedando visiblemente más bajo que Xi Jinping durante parte de la cena.

Y mientras avanzaba el encuentro diplomático, otro foco de atención se trasladó a Elon Musk. El magnate tecnológico recibió una inesperada visita del CEO de Xiaomi, que no dejó pasar la oportunidad de acercarse a él y hacerse un selfie. Poco después también se aproximó Tim Cook, CEO de Apple, para inmortalizar el momento con otra fotografía. Mientras Cook posaba con formalidad, Musk permanecía sentado haciendo algunas de sus ya habituales muecas ante las cámaras.

"Espero que se vayan muy impresionados como yo lo estoy con China", aseguró Trump antes de despedirse. Su sonrisa y el pulgar hacia arriba terminaron resumiendo el tono de toda la visita.

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