caso mascarillas

Las acusaciones creen que Aldama se pasa de frenada por sus contradicciones mientras él subraya su "arrepentimiento"

¿Por qué es importante? El empresario, al que la UCO definió como "el nexo corruptor" de la trama, ha declarado como acusado durante casi ocho horas en las que ha explicado cómo subvencionaba a Ábalos y Koldo un altísimo nivel de vida a cambio de su influencia.

Víctor de Aldama ha protagonizado un día clave en el Tribunal Supremo por el juicio del caso mascarillas. El empresario, al que la UCO definió como "el nexo corruptor" de la trama, ha declarado como acusado dando su versión durante casi ocho horas. Lo que ha descrito es entre asqueroso e indignante: mujeres prostituidas y comisiones a cambio de contratos públicos. Aldama subvencionaba al exministro José Luis Ábalos y a su exasesor Koldo García un altísimo nivel de vida a cambio de su influencia, según su declaración.

Hasta un cuarto de millón de euros en efectivo. Este es el dinero que Aldama ha reconocido que llegó a entregar en una ocasión a Ábalos: "He llegado a llevar hasta 250.000 euros. Los llevaba en la mochila". En una mochila cuando las cantidades eran grandes y, cuando no, en un sobre: "Si llevaba entre 50.000 y 60.000 euros, los llevaba en un sobre".

"Llegué a entregarles entre 3,5 y cuatro millones", ha reconocido. Según ha dicho, las entregas las realizó en el Ministerio de Transportes y en la misma casa del exministro y el dinero procedía de empresas que pagaban comisiones a cambio de contratos públicos. Según Aldama, el exjefe de gabinete del ministerio de Hacienda y Santos Cerdán también recibieron dinero.

Dinero por mordidas y, además, una paga fija de 10.000 euros al mes "todos los meses" que Aldama entregaba a Ábalos para sufragar elevados gastos del exministro. Según el comisionista, si este dinero no llegaba, el exministro se ponía nervioso. Pero manejar tanto efectivo se convirtió en un problema. Fue entonces cuando acordaron pagar de otra manera: poniéndole, por ejemplo, un piso a Jéssica Rodríguez, la expareja de Ábalos. Esta habría sido una solución alternativa para comprar los favores del exministro.

Otro piso que alquiló fue el de Atocha 25. En contra de lo que declaró antes, ahora ha dicho que no sabe si el ministro Ángel Víctor Torres estuvo ahí. "No sé si Ángel Víctor Torres estuvo en ese piso", ha dicho en una declaración que a veces corregía su abogado. "Creo que se ha equivocado en la fecha" o "no me queda la fecha clara", ha repetido el letrado, lo que ha provocado que proteste la abogada de Koldo porque "le está induciendo las respuestas".

Tras esta declaración de Aldama, hay un hecho muy significativo: las sensaciones de los abogados. Según han declarado fuentes a laSexta, las acusaciones han salido contentas del juicio porque creen que Aldama se ha pasado de frenada y que hay muchas contradicciones en su relato. Y, según fuentes de las defensas a laSexta, lo mismo los letrados de Ábalos y Koldo, que han salido también sorprendentemente contentos por esas contradicciones de Aldama.

La más clara ha sido cuando ha contravenido las conclusiones del teniente coronel de la UCO, Antonio Balas, que le situó al frente de la organización criminal con ese aserto de quien paga, manda. En esta ocasión, sin embargo, el comisionista ha dicho que él estaba en el cuarto escalafón porque el jefe era Pedro Sánchez.

La mañana de este miércoles Aldama ha dicho que pagaron el piso de Jéssica Rodríguez para paliar la falta de efectivo. Por la tarde, sin embargo, ha afirmado que era un pago independiente a las mordidas. Con este panorama, el abogado de Aldama, José Antonio Choclán, ha tenido que corregir algunas de sus manifestaciones. El empresario ha pedido, incluso, que se interrumpiera la declaración para ir al baño, lo que la abogada de Koldo ha considerado como una parada "táctica".

Intenta involucrar sin pruebas a Sánchez

Así,sin una sola prueba, el comisionista ha apuntado este miércoles a lo más alto: ha afirmado que parte de las mordidas que la trama recibía de las constructoras se destinaron a financiar ilegalmente al PSOE. En esta línea, ha afirmado que Pedro Sánchez estaba al tanto de ello. La acusación contra Sánchez es gravísima y las pruebas de Aldama inexistentes.

"Se ha hablado mucho de jerarquías, que yo no voy a hablar de jerarquías, pero hay una cosa clara que viene del principio que a mí me gustaría dejar clara. Si hay una jerarquía en este caso y que yo estoy en la banda organizada, criminal, el señor presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, está en el escalafón uno; el señor Ábalos es el escalafón dos, porque es el que daba y otorgaba; el señor Koldo García en el tres y yo en el cuatro, porque todo lo sabía el señor presidente, como a mí se me transmitía, y como él mismo me transmitió el día del teatro (de La Latina)", ha declarado Aldama sin pruebas.

Pero esto choca, como le ha señalado la abogada de Koldo, Leticia de la Hoz, con lo que dijo la UCO, que apuntó que era Aldama quien tenía un papel predominante. "Al final quien paga es Aldama y quien exige y se ven en diferentes episodios cómo les exige de manera contundente", destacó Balas el lunes.

La letrada de Koldo, una vez más, ha conseguido incomodarle y arrancarle contradicciones, como al afirmar que Koldo era íntimo de Sánchez. "Ver a Koldo llamar al presidente, en plan broma, como un colega, pero 'te voy a arrancar la cabeza'", ha dicho. Tras esto, sin embargo, le ha recordado que no hay ni una sola llamada entre ambos.

"¿Tiene usted alguna explicación de por qué no hay ningún solo registro de llamadas del señor Koldo al señor presidente?", ha planteado la abogada, a lo que Aldama ha contestado: "Pues solamente una: que Koldo me mentía y me tomaba el pelo". De Aldama ha asegurado que fue Koldo quien le presentó a Sánchez en un mitin en 2019, donde se hicieron la ya famosa foto. Y, según su relato, recibió el agradecimiento de Sánchez: "Y el presidente lo que me dice es: 'Muchas gracias por todo, sé perfectamente lo que estás haciendo'"

Tras todo esto, justo antes de concluir la sesión de este miércoles, Aldama ha afirmado que "siempre" ha dicho "que había "más Aldamas". "Había personas que hacían lo mismo que yo y entiendo que repartían de la misma manera que yo hacía con ellos", ha apuntado. "Lo que he manifestado hoy es arrepentimiento. Si tuviera que volver a hacerlo no lo habría hecho. El arrepentimiento está ahí. En todos los sitios donde nos están llamando estamos colaborando y aportando pruebas. Yo sabía que me autoincriminaba", ha agregado en el Tribunal Supremo.

Además de este juicio, en el que el empresario afronta la menor petición de pena (siete años), Aldama está investigado por un fraude millonario de IVA en el sector de hidrocarburos que le llevó a prisión provisional. Durante esta estancia en la cárcel se avino a colaborar, aunque este miércoles ha asegurado que no ha alcanzado ningún pacto con el Ministerio Público, ante las preguntas del abogado de Ábalos, que ha vinculado su salida de prisión con una iniciativa de Anticorrupción. Entre risas, el fiscal jefe, Alejandro Luzón, ha tomado la palabra para decir que la iniciativa fue de la defensa.

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