Ya no hablan de 'lawfare'

"Un auto jodido de leer": los socios de Moncloa cambian su defensa ante la imputación de Zapatero 24 horas después

Los detalles El Gobierno mantiene su apoyo a Zapatero pero rebaja el tono contra los jueces. Reconoce que el auto es serio y hay indicios, pero sostiene que no hay ninguna prueba documental.

José Luis Rodríguez Zapatero ha sido respaldado por gran parte del ala socialista tras su imputación por presunto tráfico de influencias en el caso Plus Ultra. Incluso los socios de Gobierno de otros partidos dijeron creer en la inocencia del expresidente. Eso sí, todo fue antes de leer el auto del juez Calama. Este miércoles, algunos de ellos han cambiado ese férreo apoyo por dudas.

De momento, el abogado de Zapatero, Víctor Moreno Catena, no ha revelado cuál será su estrategia de defensa ni cómo prepara con el expresidente su declaración como investigado del próximo 2 de junio en la Audiencia Nacional. Quien sí tiene claro cómo abordar este asunto es Pedro Sánchez, que defiende a su antecesor sin fisuras.

El presidente del Gobierno le ha dado este miércoles "todo su apoyo" desde su escaño del Congreso y ha defendido su legado. "Toda la colaboración con la justicia. Toda. Todo el respeto a la presunción de inocencia. Y todo mi apoyo al presidente Zapatero (…). El presidente Zapatero extendió derechos y libertades, nos sacó de una guerra ilegal en Irak y acabó con ETA", ha sostenido Sánchez.

En la misma línea se ha posicionado este miércoles Patxi López. Antes de conocer el auto judicial pidió que "la Justicia investigue y, mientras tanto, presunción de inocencia". "Por mi vivencia personal con Zapatero, le voy a seguir defendiendo hasta que se demuestre lo contrario", ha afirmado.

Unas palabras muy parecidas a las que pronunció el martes: "No me creo que Zapatero sea un corrupto. Hasta que se demuestre lo contrario, es inocente. Creemos de verdad en su inocencia", dijo.

Rufián recula

Quien sí ha cambiado su posición sobre el expresidente, y de forma muy evidente, ha sido Gabriel Rufián. Antes de leer el auto, deslizó que se trataba de un nuevo ataque de los jueces contra la izquierda, pero este miércoles ha admitido que ya no lo tiene tan claro.

"La pregunta que me hago es si todo esto estaría pasando si Zapatero no hubiera participado en campañas electorales. Yo creo que es un activo electoral. Como dijo aquel: 'Quien pueda hacer, que haga'. (...) Tengo un mensaje para los jueces: El PP ya gana elecciones, no hace falta que hagan política", insinuó el portavoz de ERC el martes.

En la sesión de control al Gobierno, se ha situado de forma muy diferente y ha lamentado que, "si esto es verdad, es una mierda". "88 páginas. Tráfico de influencias, organización criminal, blanqueo... Yo hoy estoy jodido. Le tengo un enorme afecto a Zapatero, pero también tengo ojos en la cara. Tienen que entender que a mucha gente de izquierdas en este país esto les rompe el corazón", ha declarado.

Horas más tarde, durante un evento de Siglo XXI, el diputado ha ido más allá reconociendo que "quizá se equivocó" por su defensa a ultranza inicial y que "el auto es jodido".

"Es muy revolucionario en política decir que te has equivocado, y yo quizá me equivoqué. Lo hice de primeras y lo hice por afecto y por responsabilidad política. Creo que Zapatero para mí sigue siendo un referente, un tótem de la izquierda", ha admitido.

Rechazo del 'lawfare'

Algo parecido ha ocurrido con otros dos socios de Gobierno: Sumar y Compromís. Por un lado, la portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica M. Barbero, criticó a los jueces por el comportamiento de algunos de ellos cuando se trata de políticos y dijo tener "dudas" acerca de la imputación.

Verónica M. Barbero y Àgueda Micó opinan sobre la imputación de Zapatero laSexta

Este miércoles ha reconocido que "no teníamos información" y ha pedido "que se investigue y que se queden claros los hechos". Asimismo, ha asegurado que "yo no hablé de lawfare". "No utilicé esa palabra", ha subrayado.

Por su parte, Àgueda Micó, portavoz de Compromís, planteó el martes en una rueda de prensa si Zapatero está "siendo víctima de esta guerra judicial del 'quien pueda hacer que haga'" y aseguró que le extrañaba la imputación. Sin embargo, este miércoles ha asumido que "no está tan claro que haya lawfare", dejando claro que "si hay corrupción, todo el peso para esta persona o para cualquiera".

Diferencias dentro del Ejecutivo

A pesar del mensaje de Sánchez, entre los ministros del Gobierno se ha apreciado algún matiz. Fernando Grande-Marlaska ha evitado responder hasta en dos ocasiones a la pregunta de "si pondría la mano en el fuego por Zapatero".

Más tajante ha sido Félix Bolaños, que ha mostrado su "confianza" en el expresidente, aunque no ha hablado de lawfare. "Por supuesto que confío en el presidente Zapatero. También estoy orgulloso de la labor que hizo en su gobierno durante ocho años y de los valores que encarna", ha asegurado en la Cámara Baja.

Esa modificación del ministro de Justicia refleja la postura mayoritaria en Moncloa, que mantiene su creencia en la inocencia de Zapatero, pero rebaja el tono y evita mencionar el lawfare. Fuentes del Gobierno consideran que el auto del juez Calama es serio, que está bien construido y que hay indicios. No obstante, indican que no hay ninguna prueba documental.

En este sentido, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, ha pedido a sus compañeros de partido que no usen el legado de Zapatero ni "los ideales como justificación para poder delinquir".

"A quienes tienen furor en la defensa del presidente Zapatero, furor, frente a la defensa serena que creo que hay que tener, (...) les pido que no utilicen ni la gestión ni los logros de gestión ni menos aún los ideales como justificación para poder delinquir", ha lanzado.

El arma perfecta para la oposición

Las consecuencias de la imputación de Zapatero han marcado así la sesión de control de este miércoles, ya que la oposición sabe que es un asunto que desmoraliza a la izquierda. Alberto Núñez Feijóo ha hablado de una imputación al "faro moral" del Gobierno y ha reprochado a Sánchez que "sin su Consejo de Ministros, Zapatero no habría podido delinquir".

"'El que pueda robar, que robe', ese es el lema de su Gobierno", ha asegurado el líder del PP. Por otro lado, Santiago Abascal, fiel a su retórica habitual antiinmigración, ha acusado a Sánchez que "de todas sus corrupciones, la peor es la invasión migratoria".

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