En el Senado
El CEO de Iryo advirtió que el sistema LZB inmovilizaba sus trenes 23 días antes del accidente de Urda: "Cuesta bastante tiempo reconectarse"
El contexto Fabrizio Favara, CEO de Iryo, explicó en la comisión que investigaba los accidentes de Adamuz y Gelida que el problema más frecuente que encuentran sus trenes en la línea Madrid-Andalucía es el sistema de señalización LZB, el cual consideró "seguro, aunque antiguo".
Resumen IA supervisado
El CEO de Iryo, Fabrizio Favara, declaró en el Senado que el sistema de señalización LZB, utilizado en la línea Madrid-Sevilla, es su principal problema, describiéndolo como "bastante antiguo" pero "seguro". Durante su comparecencia el 5 de octubre, Favara explicó que cualquier desconexión del LZB detiene el tren, y que la reconexión es lenta. Este sistema falló antes del accidente en Urda, Toledo, deteniendo varios trenes, incluido el AVE que chocó con un Iryo. Aunque Favara había advertido sobre el sistema, la investigación debe aclarar por qué el Iryo quedó inmóvil mientras el AVE avanzaba hasta el trágico choque.
* Resumen supervisado por periodistas.
El CEO de Iryo, Fabrizio Favara, comentó durante su intervención en la comisión de investigación del Senado sobre los accidentes de Adamuz y Gelida que el mayor problema con el que se encontraban sus trenes en la línea Madrid-Sevilla es el sistema de señalización LZB, ese mecanismo que está en el ojo del huracán tras el accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo).
Su comparecencia fue el 5 de octubre, 23 días antes del trágico choque entre un tren AVE y un Iryo. A preguntas del senador de Vox Javier Alonso Coronel, Favara comentaba en la Cámara Alta que el sistema LZB es "bastante antiguo", si bien admitía que es"seguro".
"Cada vez que la señal del tren tiene una desconexión de la señal de la tierra, el tren se para, no se puede mover", explicó Favara, añadiendo que a sus trenes les cuesta "bastante tiempo reconectarse" cuando ocurre esa incidencia.
Cabe recordar que el primeros de los errores detectados este miércoles que acabó desencadenando en el accidente ferroviario fue una caída del sistema LZB, la cual obligó a detener a varios trenes, incluyendo a los dos que acabaron accidentados. En primer lugar se permitió reanudar la marcha al tren AVE que acabó chocando con el tren Iryo, cuya maquinista explicó al centro de control que su tren no le permitía reiniciar el LZB y que seguía parado. Cinco minutos después de ese aviso, se produjo el trágico accidente.
Más allá de la coincidencia entre las palabras de Favara y lo ocurrido en Urda, la investigación debe dilucidar los motivos detrás de la caída del sistema, así como el motivo por el que el Iryo quedó inmovilizado mientras el AVE se acercaba a una "marcha normal" hasta acabar en el trágico choque.