Crisis en Ceuta
Ceuta y Melilla se blindan ante los llamamientos a una nueva llegada masiva de migrantes desde Marruecos
Los detalles Las dos ciudades autonómicas han decidido blindarse para intentar evitar un nuevo aluvión de migrantes en medio de una crisis migratoria en la que los ceutíes dicen estar al límite.
Resumen IA supervisado
Tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta el 30 de julio, crece el temor a un nuevo acceso masivo el 15 de agosto, encendiendo las alarmas en Ceuta y Melilla. Ambas ciudades han decidido reforzar sus fronteras para evitar otro aluvión de migrantes, en medio de una crisis migratoria que ha puesto a Ceuta al límite. Sanidad ha reconocido la tensión vinculada a la falta de salubridad en los enclaves de migrantes. Melilla ha instalado una barrera marítima temporal para reforzar el control, mientras que la Guardia Civil advierte que la frontera no está abierta. En Marruecos, la policía se prepara para un posible nuevo intento de entrada masiva.
* Resumen supervisado por periodistas.
Tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta del pasado 30 de julio, el miedo a que vuelvan a llegar cientos de migrantes, sobre todo ante la convocatoria de un nuevo acceso masivo a las ciudades españolas el próximo 15 de agosto, ha hecho que se enciendan las alarmas tanto en Ceuta como en Melilla.
Ambas han decidido blindarse para intentar evitar un nuevo aluvión de migrantes en medio de una crisis migratoria en la que los ceutíes dicen estar al límite. Sin ir más lejos, dos semanas después de la entrada de 80.000 migrantes en la ciudad autónoma, Sanidad ha reconocido ahora que la situación en Ceuta es de "importante tensión" vinculada a la falta de salubridad de los enclaves donde se encuentran las personas migrantes.
Y es que el miedo a que la situación vaya a más y vuelvan a entrar cientos de migrantes es real. En los últimos días, las redes sociales se han llenado de cientos de llamamientos para organizar un nuevo acceso masivo a Ceuta y Melilla.
La Guardia Civil ya ha dejado claro que "ni la frontera con España está abierta ni se abrirá". Así de tajante se mostró este miércoles en sus redes sociales el instituto armado, donde explicó que hay "nuevas barreras de contención": "Si las pasas, te devuelven. No te dejes engañar", añadían.
Melilla instala una barrera marítima
Para "reforzar el control" en la frontera por mar, en Melilla han instalado una barrera flotante de forma "temporal y provisional", muy similar a la que se puso en el espigón ceutí de El Tarajal. Una medida que para Melilla es insuficiente.
Hay que recordar que el Ministerio del Interior ya había decidido a principios de mes instalar en Melilla este elemento con un objetivo claro: aplicar los rechazos en frontera a los migrantes que intenten acceder a España a nado, tras haber superado estos elementos de contención.
De hecho, así se recogió en la Instrucción 9/2026 de la Secretaría de Estado de Seguridad, firmada el pasado 1 de agosto, que establece el marco jurídico y operativo para instalar estos dispositivos en las aguas de las dos ciudades autónomas y fija el procedimiento para aplicar los rechazos en frontera previstos en la Ley de Extranjería.
El documento explica que la medida responde a la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que concluyó que las devoluciones "en caliente" no pueden aplicarse de forma general a quienes acceden irregularmente al país. Únicamente se puede usar sobre quienes intenten entrar en España superando elementos de contención fronterizos establecidos.
Marlaska anuncia un refuerzo policial en la frontera
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, quien llegó este jueves a Ceuta entre abucheos y gritos de "cobarde", anunció el envío a la ciudad autónoma de 45 policías más para velar por la seguridad ciudadana así como de una 20 de funcionarios para ayudar a agilizar los trámites de expulsión de los migrantes que han entrado irregularmente en la ciudad autónoma.
Además, Marlaska garantizó que continuarán desplegando los medios que sean necesarios para que la ciudad autónoma "recupere la normalidad lo antes posible" y que todos los migrantes irregulares volverán a Marruecos.
Ante esto, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, le ha dicho al ministro del Interior que los ceutíes no pueden aguantar mucho más la actual situación.
"Ceuta no puede esperar mucho, Ceuta este estrés no lo puede aguantar. Cada día que pasa es peor porque, cada día que pasa, aumenta el riesgo de que ocurra algo que nadie quiere que ocurra y que sea irreversible", afirmó este jueves Vivas.
Fuerte despliegue de la Policía marroquí
En el otro lado de la frontera, cientos de policías antidisturbios también se han empezado a preparar en Marruecos ante la convocatoria de un nuevo acceso masivo.
En la tarde de este miércoles, cuando la gente estaba pendiente del eclipse solar, laSexta pudo grabar el fuerte despliegue de la Policía marroquí que se produjo en la frontera de Benzú, contraria a Tarajal. Una imagen inusual por el lugar donde se ha producido. Se trata de una zona por la que no suelen saltar los migrantes. Por lo que todo apunta a que podría ser una maniobra de entrenamiento para el sábado.
Además, estos últimos días se han podido ver varias embarcaciones de la Marina de Marruecos apostada frente a la playa de Castillejos haciendo barridos en línea de un lado a otro para lanzar el mensaje de que esta vez quien quiera pasar la frontera a nado no lo va a tener tan fácil.
Este viernes, hay un despliegue policial claro y visible en Marruecos en las zonas cercanas a Ceuta y también a Melilla. Tal y como han publicado algunos medios marroquíes, los agentes están colocando concertinas y vallas de hasta cuatro metros en algunas zonas para evitar que más migrantes crucen a España.
Aún quedan 8.000 de los 80.000 migrantes que llegaron a Ceuta
Aunque en su momento el Gobierno habló de 72.000 migrantes y de 70.000 que ya habían regresado a Marruecos, lo cierto es que las cifras son mucho mayores de lo que dijeron en su día.
Ahora, el Ejecutivo reconoce que fueron 80.000 migrantes quienes entraron el pasado 30 de julio, de los cuales aún siguen en territorio español unos 8.000. El Gobierno de Pedro Sánchez estima que de todos los que hay todavía en Ceuta hay 5.000 personas que pueden ser acogidas. El resto, los 3.000 restantes, serán devueltos a sus países de origen.