Nuevos archivos

Las cinco operaciones militares, civiles y mixtas que prueban la locura golpista de la transición antes del 23F: así pretendían acabar con la democracia

Los detalles Entre los documentos desclasificados sobre el golpe de Estado fallido de 1981 aparece un esquema de autor anónimo en el que se recoge un plan ya "en marcha".

El documento sobre estas líneas, incluido entre los archivos del 23F desclasificados este miércoles por Moncloa, es prueba de la locura golpista que vivió la España de la transición, ya que tres meses antes del golpe fallido del 23 de febrero de 1981, había en marcha hasta cinco operaciones diferentes para intervenir de forma extrema en la política en nuestro país. Ya fuera para cambiar el Gobierno o todo el sistema, se superponían operaciones civiles, militares y mixtas.

Si bien fue el teniente coronel Antonio Tejero -fallecido, precisamente, horas después de la publicación de esta documentación- fue quien entró pistola en mano en el Congreso de los Diputados, fue un autor anónimo el que dibujó este croquis para cambiar la vida política española.

Fraga, nuevo "líder civil"

En primer lugar, aparece la operación de 'Los tenientes generales' que estaría liderada en los cuarteles por un general "con gran capacidad de arrastre" entre la tropa; mientras que en el plano político el líder sería el líder de Alianza Popular, Manuel Fraga Iribarne. Según el documento, ya había comido con varios generales y, si triunfaba el golpe, sería el "líder civil" del nuevo sistema.

Respecto a las posiblidades de éxito de la operación y según quien escribió el documento, existirían en el caso de que la situación en España se deterioraba muy rápido. De hecho, este anónimo llegó a escribir que era "muy probable" que este golpe contra el rey Juan Carlos I y Adolfo Suárez triunfara. Si bien para el ya emérito contemplaban dejarle en el trono sin poder alguno, tenían claro que el presidente del Gobierno se vería obligado a dimitir sí o sí.

Coroneles sin "conspiraciones de café" y una república de Fraga

En plano militar, se establecía una segunda operación para los coronales que trabajaban a dos años vista, es decir, para 1982. Según este informe, "no perdían el tiempo en conspiraciones de café", sino que se dedicaban a "efectuar contactos" y a "estructurar la operación".

Precisamente, en esa estructura había un paso clave para poder ejectuar el cambio de régimen: abrasar políticamente a los dos líderes del momento y dejar crecer el descontento contra ellos. Por eso, planeaban alentar un gobierno de coalición con Adolfo Suaréz y Felipe González para quemarlos a los dos. Una vez eliminados los partidos Unión de Centro Democrática (UCD) y PSOE, creían que sería mucho más fácil acabar con la democracia que había llegado con la muerte del dictador Francisco Franco.

"La acción sería imparable", decía el autor del documento sobre estas líneas, que también tenía claro a quién pondrían los coroneles de líder político. En este caso, también sería Fraga, pero la sopresa llega en que observar que contemplaban que el líder de Alianza Popular encabezaría una república.

Temor a que fuera "un hecho terrorista de signo espectacular"

En el aspecto militar, no obstante, habría una tercera y última operación dirigida a los espontáneos, refiriéndose a los cargos medios. En este sentido, el documento apunta a Antonio Tejero, porque, según se recoge, estos espontáneos ya amagaron sin éxito en la 'Operación Galaxia'. Y así fue, el 23F volvió a intentar esta acción en Madrid y coordinado con otras capitales importantes como Valencia donde Milans del Bosch sacó los tanques a la calle. Eso sí, sin un programa específico, después de la acción golpista.

De hecho, lo único que tenían claro el grupo de los espontáneos es que al rey Juan Carlos I no lo iban a dejar huir, así como que la Corona quedaría subordinada al golpe. Finalmente, eso fue lo que intentó Tejero haciendo cumplir los pronósticos del autor de este documento, que dejó por escrito "los serios temores a que el hecho pudiera ejecutarse" y, peor, a que se ejecutase como "un hecho terrorista de signo espectacular".

Cuatro corrientes y un destino: la desetabilización

En el caso de la operaciones civiles o políticos que recoge este documento, se señalan cuatro corrientes que podrían jugar un papel importante en esa desestabilización: la "democristiana", la "mixta", la "socialista" y la "liberal".

En el desarrollo que acompaña este esquema, se puede leer como dentro de la operación democristiana el papel de Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón sería de importancia para provocar la caída de Suárez. No obstante, respecto a la viabilidad de esta arista se contemplaban escasas posiblidad de éxito. En este sentido, además, cabe destacar que ya no contaban con Fraga.

Respecto a la operación ideada bajo la ideología "mixta", el documento la contempla como menos viable frente a la anterior. De hecho, hablan de una "muy escasa" viabilidad pa esta operación en la que aparece Martin Villa como promotor y presidente de un gobierno mixto formado por PSOE y Alianza Popular. Eso sí, es la de los "liberales a la que se le atribuyen posibilidades de éxito prácticamente nulas

No obstante, es la operación de ideología socialista a la que dan una credibilidad casi total. En este sentido, se expone una moción de censura, se entiende que presentada por el PSOE, que contaría con una abstención pactada con el Partido Comunista de España (PCE). Un movimiento que, según este esquema, derivaría en una Presidencia del Gobierno, liderada por un general de talante "liberal", como Manuel Gutiérrez Mellado. En este caso, solo saldría adelante con el apoyo de la Corona.

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