Vito Quiles, fuera del Congreso
El Congreso retira definitivamente la acreditación al agitador ultra Vito Quiles por tres faltas muy graves
Los detalles "Los tres últimos expedientes detallan infracciones graves cometidas en el mes de marzo y versan sobre obstrucciones de ruedas de prensa y difusión en redes sociales de imágenes obtenidas vulnerando las normas de la Cámara estipuladas en el Reglamento", esgrime la Mesa del Congreso.
La Mesa del Congreso ha acordado este martes retirar definitivamente la acreditación al agitador ultra Vito Quiles "por tres faltas muy graves al concurrir reiteración de sanciones". Así lo recoge el órgano que ha adoptado esta decisión, que se basa en el contenido de los tres últimos expedientes contra el agitador.
Estos informes detallan "infracciones graves cometidas en el mes de marzo y versan sobre obstrucciones de ruedas de prensa y difusión en redes sociales de imágenes obtenidas vulnerando las normas de la Cámara estipuladas en el Reglamento". La reiteración estando ya suspendido por infracciones graves previas hacen que las nuevas infracciones se consideren como muy graves, lo que conlleva a la retirada definitiva de la acreditación.
El agitador ultra no ha presentado alegaciones contra esta decisión. Los tres expedientes abiertos por faltas graves son de los días 17, 25 y 26 de marzo de este año, lo que le llevaron a estar suspendido de manera firme.
Vito Quiles encadena encontronazos dentro y fuera del Congreso de los Diputados con ministros y con periodistas.
Pero si hablamos de comportamientos inoportunos de este agitador de ultraderecha, su principal escenario es la Cámara Baja, de la que le han tenido que echar tras múltiples quejas de políticos y verdaderos profesionales de los medios de comunicación.
La forma de acercarse a los políticos le ha valido más de una llamada de atención. Tampoco faltan los choques con otros periodistas a los que ha interrumpido en más de una rueda de prensa. "Usted cuando me pregunte, no tiene derecho a invadirme", le tuvo que recordar María Jesús Montero. "No me empuje", le exigió el ministro Óscar Puente.
Sus provocaciones terminan distorsionando, impidiendo el trabajo de estos profesionales y las declaraciones de los políticos. "Cuando tú respetes al resto, habrá alguien que te respete a ti", le dijo Patxi López. Ha tensado tanto la cuerda que el Congreso le terminó retirando la acreditación de acceso.
Pero quizás una de sus persecuciones más famosas es la que protagonizó la mujer del presidente Pedro Sánchez, Begoña Gómez, mientras estaba en un restaurante junto a un grupo de amigas. Vito Quiles la siguió mientras grababa con su móvil. Después publicó el vídeo en redes sociales y el caso acabó en los tribunales. Gómez denunció, pero la causa acabó siendo archivada provisionalmente. Al revisar las cámaras de seguridad, el juez no encontró indicios de delito.