Tras casi tres años de negociaciones
El Gobierno aprueba el Estatuto Marco a pesar del rechazo de los médicos, que continúan la huelga
El contexto El Consejo de Ministros da luz verde al anteproyecto de ley del Estatuto Marco un día después de otra fallida reunión del Ministerio de Sanidad con seis sindicatos médicos, que han llamado a la quinta huelga nacional del año entre el 15 y el 19 de junio.
Resumen IA supervisado
El Gobierno ha aprobado la reforma del estatuto marco de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS) en medio de un conflicto con los sindicatos médicos, que continúan sus protestas por la falta de avances con el Ministerio de Sanidad. Aunque el texto, acordado con sindicatos como CCOO, UGT y CSIF, introduce mejoras como la reducción de guardias y límites a la jornada semanal, los médicos exigen un marco de regulación propio. La reforma también busca consolidar la estabilidad laboral y reconocer la actividad docente. Tras su aprobación inicial, el proyecto pasará por audiencia pública y el Congreso.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Consejo de Ministros da luz verde este martes a la reforma del Estatuto Marco de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud (SNS) a pesar del rechazo de los sindicatos médicos, que mantienen sus protestas ante la falta de avances con el Ministerio de Sanidad para solucionar el conflicto.
El anteproyecto de ley del Estatuto Marco inicia su andadura un día después de otra infructuosa reunión del Ministerio de Sanidad con seis sindicatos médicos, que han llamado a la quinta huelga nacional del año entre el 15 y el 19 de junio.
Pese a que el texto, pactado con los sindicatos del ámbito -CCOO, UGT, CSIF, Satse-FSES y Cig Saúde- tras casi tres años de negociaciones, introduce mejoras para los médicos, como la reducción de las guardias de 24 horas a un máximo de 17 o las jornadas semanales de no más de 45, las organizaciones sindicales médicas siguen exigiendo un marco de regulación propio independiente del resto para negociar sus condiciones laborales.
Una exigencia que tanto Sanidad como también los sindicatos generalistas han rechazado siempre de plano, al entender que el estatuto marco es una norma común que debe regular y mejorar las condiciones de todo el personal del SNS y no sólo de una parte y que todas las reivindicaciones médicas tenían cabida en un capítulo específico de la ley.
Al margen de las mejoras concretas para médicos, la reforma prevé otras medidas dirigidas a consolidar la estabilidad laboral con ofertas de empleo periódicas y límites a la temporalidad, la reclasificación profesional acorde a la formación y competencias, el reconocimiento de la actividad docente e investigadora como trabajo efectivo y de la conciliación como un derecho, entre otras.
Tras su primer paso por el Consejo de Ministros, se abre ahora el periodo de audiencia pública, tras lo cual, y previo paso de nuevo por el Gobierno, será remitido al Congreso de los Diputados.