Crisis migratoria
La brecha se amplía en Moncloa: la Delegación del Gobierno en Ceuta se une a Marlaska en la contradicción a Robles por el supuesto aviso del CNI
Entre líneas La Delegación del Gobierno reconoce que recibió avisos sobre el incremento de llegadas a la ciudad autónoma, pero sostiene que con ella no se podía prever la crisis que se acabó desencadenando. Por su parte, Robles apunta que a veces "no hace falta ir a informes".
Resumen IA supervisado
El Gobierno enfrenta un conflicto interno tras el regreso de vacaciones, con un enfrentamiento entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska por la gestión de la crisis migratoria en Ceuta el 30 de julio. La ministra de Defensa defiende que el CNI cumplió su labor, mientras Marlaska niega haber recibido avisos sobre la entrada masiva de migrantes. Robles ha pedido perdón a los ceutíes por la tardanza en la respuesta y ha evitado culpar al rey Mohammed VI, aunque ha señalado a "actores interesados" en desestabilizar a España. Además, ha reafirmado la españolidad de Ceuta y Melilla, agradeciendo al presidente de Ceuta su gestión.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Gobierno ha vuelto de vacaciones y ya tiene el primer incendio dentro de casa: las discrepancias entre Margarita Robles y Fernando Grande-Marlaska a cuenta de la previsión sobre la llegada masiva de migrantes a Ceuta el pasado 30 de julio. La última en interceder ha sido la Delegación del Gobierno en Ceuta, que defiende la versión del ministro del Interior de que no recibieron aviso del CNI sobre lo que podía pasar en la ciudad autónoma.
La ministra de Defensa y el de Interior han vuelto a dar versiones opuestas sobre el papel del CNI en la crisis migratoria y la duda sigue en el aire: ¿Avisaron o no avisaron los servicios de inteligencia de una posible entrada masiva?
Robles defiende que "los Servicios de Información y el CNI realizaron la labor que les es exigible y compartieron y analizaron con las Fuerzas de Seguridad del Estado". Marlaska la contradice y reitera que "no había ningún informe que atisbara que el 30 de julio fuera a acontecer lo que finalmente aconteció".
Por su parte, la Delegación del Gobierno en Ceuta se ha puesto este martes del lado de Marlaska y ha afirmado que no recibió ningún informe que advirtiera de lo que iba a suceder el pasado 30 de julio.
En un comunicado, ha señalado que desde finales de julio transmitió por los canales establecidos los datos relativos al aumento de las entradas marítimas. No obstante, ha subrayado que ninguno de esos informes permitía anticipar la magnitud de los acontecimientos registrados el 30 de julio, una afirmación que, según la institución, también ha sido reiterada por Marlaska.
"No hubo ningún informe del CNI y, si lo hubiera habido, se habría actuado de otra manera". Con esta contundencia ha respondido Marlaska a su compañera en el Gobierno, que ha comparecido en el Congreso de los Diputados minutos antes que él.
Aunque Robles ha dado previamente una versión diferente, ha evitado pronunciarse sobre las posteriores declaraciones de Marlaska. La ministra ha salido de la Cámara Baja sin dar más declaraciones y evitando responder cualquier pregunta sobre una de las grandes incógnitas de lo acontecido en la ciudad autónoma hace casi un mes.
Una contradicción que viene de lejos
Sin embargo, el choque entre ambos no es nuevo. Desde el inicio de la crisis, Robles ha defendido el trabajo del Centro Nacional de Inteligencia, asegurando que trasladó toda la información a Interior. Pero, también desde el principio, Marlaska ha mantenido que a él no llegó "ningún informe" ni "ningún aviso" de que se fuera a producir una entrada masiva.
"España tiene unos hombres y mujeres del Centro Nacional de Inteligencia que realizan un trabajo excepcional", aseguró la ministra de Defensa pocos días después del inicio de la crisis, a la vez que expresó su "reconocimiento y agradecimiento a los hombres y mujeres del CNI".
"Los únicos responsables son los que han hecho que haya habido esta tragedia", insistió.
El titular de Interior, por su parte, se pronunció de forma muy diferente y desde el primer día aseguró que no se les avisó de lo que podía ocurrir. "No hay ningún informe al respecto de que una situación como la acontecida el día 30 hubiera podido surgir", dijo.
"No había ningún informe, ningún aviso", reiteró al día siguiente, igual que ha hecho este martes en el Congreso. "Ningún otro servicio de información de países amigos atisbó nada parecido", ha insistido este martes.
Avisos sobre el aumento de llegadas
Pese a la rotundidad de Marlaska, Robles ha ido este martes un paso más allá. Aunque ha dejado abierta la posibilidad de que no hubiera ningún informe, también ha apuntado que "no hace falta muchas veces ir a informes manuscritos", subrayando que era totalmente público que las entradas a nado llevaban días incrementándose.
"Sin necesidad de informes de nadie o con informes de alguien que son secretos", ha lanzado la ministra. Ha recordado incluso que tres días antes, el 27 de julio, el presidente de Ceuta y el delegado del Gobierno celebraron una primera reunión para analizar una situación que, a pesar de todo, acabó desbordada.
En este sentido, Delegación del Gobierno ha admitido que, efectivamente, la información que recibió antes del inicio de la crisis hacía referencia al incremento progresivo de las entradas por mar. Sin embargo, ha subrayado que esos informes no contenían elementos que permitieran prever la crisis que se acabó desarrollando.
Asimismo, la institución ha querido dejar claro que carece de competencias sobre el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), organismo que, según ha recordado, dispone de sus propios mecanismos y canales de comunicación con las distintas autoridades.
"Esta Delegación del Gobierno no recibió, en ningún momento, informe alguno que advirtiera de lo que iba a suceder el día 30 de julio", sostiene el comunicado difundido este martes. La institución ha insistido en que los datos que sí fueron comunicados desde finales de julio se referían exclusivamente a la evolución diaria de las entradas por vía marítima y fueron trasladados a través de los cauces correspondientes.
Autocrítica por lo ocurrido
Más allá de esta confrontación, Robles también ha hecho algo inédito en esta crisis. Ha sido el primer miembro del Gobierno en pedir perdón a los ceutíes y hacer autocrítica, reconociendo que "se ha llegado tarde".
"Quiero pedir disculpas a todos los que se han podido sentir abandonados. Si se ha llegado tarde, que se ha llegado tarde, mis disculpas", ha afirmado.
La ministra ha evitado responsabilizar al rey Mohammed VI de esa entrada masiva ni ahondar en la inacción de la policía marroquí en los días clave de la crisis, pero sí ha hablado de "actores interesados" que habrían favorecido el drama humanitario para desestabilizar a España y Europa.
Además, ha pedido a Marruecos que no ponga en duda que Ceuta y Melilla son españolas. "No voy a poner paños calientes, de la misma manera que no voy a aceptar que ningún ministro de ningún gobierno, en este caso de Marruecos, pueda poner en duda la españolidad de Ceuta y Melilla. Son España, la mejor España, y no se tocan", ha defendido.
Al mismo tiempo, ha agradecido su labor al presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, del que ha dicho que "ha dado un ejemplo de respeto y tolerancia, el propio de Ceuta".