Acusaciones cruzadas
La tensión política enturbia la resolución de la crisis migratoria en Ceuta entre duros reproches y falta de colaboración
El contexto El choque ha llegado este domingo hasta Cataluña, donde Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo han protagonizado un nuevo cruce de reproches. La inmigración se ha situado de nuevo en el centro del debate, en un arranque de curso político marcado por el tono preelectoral.
Resumen IA supervisado
La crisis migratoria en Ceuta ha escalado en el ámbito político, intensificando la tensión entre el Gobierno central y el Ejecutivo local de Juan Jesús Vivas. Este conflicto ha llegado a Cataluña, donde Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo intercambiaron reproches, situando la inmigración en el centro del debate político. Feijóo ha endurecido su discurso migratorio, mientras Sánchez acusa al PP de usar la crisis con fines políticos. La gestión de los menores migrantes es un punto crítico, con ambas administraciones culpándose mutuamente del retraso en su atención. Feijóo planea su cuarta visita a Ceuta, buscando implicación europea. La situación sigue siendo tensa y sin solución definitiva.
* Resumen supervisado por periodistas.
La crisis migratoria de Ceuta se ha convertido también en un campo de batalla político. Casi dos meses después de la entrada masiva de migrantes de finales de julio, la ciudad autónoma continúa haciendo frente a una situación que todavía no está resuelta y que, mientras tanto, ha ido elevando la tensión entre el Gobierno central y el Ejecutivo de Juan Jesús Vivas.
El choque ha llegado este domingo hasta Cataluña, donde Pedro Sánchez y Alberto Núñez Feijóo han protagonizado un nuevo cruce de reproches. La inmigración se ha situado de nuevo en el centro del debate, en un arranque de curso político marcado por el tono preelectoral y por los ataques cruzados entre PSOE y PP.
Por su parte, Feijóo ha utilizado la crisis de Ceuta para endurecer su discurso migratorio y cargar contra la gestión del Gobierno. Por otro lado, el líder socialista ha acusado al PP de utilizar la situación de la ciudad autónoma con fines políticos y de ejercer una "oposición destructiva" que, a su juicio, "no quiere resolver la crisis, solo busca la foto de la crisis".
El Gobierno defiende que la relación con Marruecos es una pieza fundamental para abordar la situación y gestionar los retornos, mientras el PP reclama una actuación más contundente y lleva semanas señalando al Ejecutivo por su gestión de la crisis. Pero el enfrentamiento político no se limita a Sánchez y Feijóo. En las últimas semanas, los reproches del Gobierno socialista se han dirigido también contra el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, precisamente uno de los principales aliados del PP en su estrategia para denunciar la situación de la ciudad.
Uno de los principales puntos de fricción es la situación de los menores migrantes que continúan en las calles de Ceuta. El Gobierno calcula que entre 700 y 1.000 menores siguen sin una solución definitiva. El Ejecutivo central y el ceutí se responsabilizan mutuamente del retraso en la atención y en la tramitación de los expedientes. Moncloa acusa a Ceuta de ralentizar el proceso de acogida, mientras que el Gobierno de Vivas sostiene que la identificación de los menores corresponde al Estado y reclama una mayor implicación del Ministerio del Interior.
El enfrentamiento alcanzó uno de sus momentos más tensos esta semana, cuando Sánchez, preguntado por los menores que continúan en las calles, respondió tajante: "Eso a Vivas, pregúntele". El presidente ceutí calificó después las palabras del jefe del Ejecutivo de "salida de tono" y pidió que, en lugar de centrarse en atacarle, todas las administraciones empleasen sus esfuerzos en resolver la crisis.
Así, la colaboración que se había visto entre ambas administraciones durante las primeras semanas de la crisis ha dado paso a una creciente desconfianza y a un intercambio de acusaciones sobre quién debe asumir cada responsabilidad.
Feijóo vuelve a Ceuta por cuarta vez
En medio de este enfrentamiento, Feijóo volverá este lunes a Ceuta, en su cuarta visita a la ciudad desde la entrada masiva de finales de julio. Lo hará acompañado por una delegación del Partido Popular Europeo, entre ellos su presidente, Manfred Weber, y la secretaria general de la formación, Dolors Montserrat. El objetivo del líder 'popular' es llevar la crisis al ámbito europeo y reclamar una mayor implicación de la Unión Europea.
Su visita vuelve a poner el foco sobre una crisis que, más de 50 días después de aquella entrada masiva, sigue dejando imágenes de campamentos y asentamientos en distintos puntos de Ceuta. Aunque parte de los migrantes han sido trasladados a los recursos habilitados por las administraciones, las playas continúan albergando asentamientos y la situación permanece abierta.
Mientras Ceuta sigue intentando gestionar las consecuencias de aquella entrada masiva, la crisis migratoria se ha consolidado como uno de los principales argumentos del PP contra el Gobierno y como uno de los asuntos que más tensión generan entre las distintas administraciones.