Caso Koldo
El entorno de Ábalos dice que está "muy tranquilo" tras el registro de su casa, aunque "le ha sentado muy mal"
Los detalles El presentador de laSexta Xplica, José Yélamo, ha hablado con el entorno del exministro, que traslada que "confía mucho en el recorrido del recurso de amparo" presentado ante el Tribunal Constitucional.
Resumen IA supervisado
La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil registró la vivienda del exministro José Luis Ábalos en Valencia, buscando criptoactivos y pruebas de supuesto blanqueo de capitales, un año y medio después de un primer registro. José Yélamo, de laSexta, conversó con el hijo de Ábalos y su entorno, quienes aseguran que el exministro está "cabreado" pero "tranquilo". Ábalos confía en el recurso de amparo presentado ante el Tribunal Constitucional, ya que considera que se han vulnerado sus derechos fundamentales. Este recurso le mantiene relativamente optimista sobre el desenlace de la situación.
* Resumen supervisado por periodistas.
Este jueves, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil registró la vivienda del exministro de Transportes José Luis Ábalos en Valencia. Lo hizo un año y medio después de un primer registro en el que se clonaron todos los dispositivos electrónicos y, aparentemente, los agentes buscaban criptoactivos, depósitos bancarios y pruebas que demostraran un supuesto blanqueo de capitales.
José Yélamo ha hablado en las últimas horas tanto con Víctor Ábalos, hijo del exdirigente del PSOE, como con varios miembros del entorno del exministro, y aseguran que "le ha sentado muy mal" este segundo registro.
"Está cabreado, pero en su entorno dicen que está muy tranquilo", explica el presentador de laSexta Xplica en Más Vale Tarde respecto a esta operación de la UCO.
Además, Yélamo detalla que Ábalos lo fía todo al recurso de amparo que ha presentado ante el Tribunal Constitucional, ya que "cree que se ha vulnerado sus derechos fundamentales".
"Ábalos confía mucho en el recorrido del recurso de amparo, le mantiene relativamente optimista", concluye José Yélamo.