En la Audiencia Nacional
El mando de la Guardia Civil en Ceuta declara que vio seis embarcaciones marroquíes el día previo a la entrada masiva
Los detalles El teniente coronel de la Guardia Civil ha afirmado que él tomó la decisión de dejar la puerta de la frontera abierta ante el miedo de que se formase un tapón.
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El jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta, el teniente coronel Lobo, declaró en la Audiencia Nacional que la noche antes de la llegada masiva de migrantes desde Marruecos alertó al delegado del Gobierno sobre la presencia de seis embarcaciones marroquíes. Lobo destacó que, a pesar de la niebla, las embarcaciones marroquíes no actuaron para impedir el paso de migrantes, sino que facilitaron su entrada. Durante la crisis, Lobo asumió la responsabilidad de las decisiones sobre la apertura de la verja, mientras que el inspector jefe de la Policía Nacional denunció la falta de coordinación. Ambos señalaron la inacción de Marruecos en la gestión de la crisis migratoria.
* Resumen supervisado por periodistas.
El jefe de Operaciones de la Guardia Civil en Ceuta ha asegurado en la Audiencia Nacional que la noche previa a la llegada masiva de migrantes desde Marruecos alertó al entonces delegado del Gobierno de que había seis embarcaciones marroquíes. Identificó dos interceptoras, dos patrulleras y dos embarcaciones pequeñas.
En su declaración, a la que ha accedido laSexta, el teniente coronel Lobo ha precisado que era difícil saber si estaban en aguas jurisdiccionales, aunque ha dicho que le llamó la atención que "precisamente un día de niebla hubiera seis barcos de la Armada de Marruecos".
Ante la jueza Tardón, que investiga la entrada masiva de los días 30 y 31 de julio a la ciudad autónoma, Lobo ha afirmado que Miguel Ángel Pérez Triano, exdelegado del Gobierno en Ceuta, no le dio instrucciones durante la llegada masiva y que únicamente le informó de lo que estaba ocurriendo.
El papel de la policía marroquí
El alto mando de la Guardia Civil ha revelado que los agentes de ese país "estaban de brazos caídos", mientras que un inspector policial ha ido más allá al afirmar que facilitaban el paso hacia la ciudad autónoma. En concreto, el inspector jefe de la Policía Nacional Fages ha descrito a uniformados y personas de paisano haciendo gestos para facilitar el avance.
Ambos han señalado a Marruecos por su papel en la entrada de inmigrantes, ya que el guardia civil ha dicho que "los militares en Marruecos estaban de brazos caídos" y que solo tenían "una actitud activa" respecto a los subsaharianos que intentaban entrar desde el país magrebí pero, en cambio, "pasiva con sus compatriotas".
Pese a esa inacción en la valla, ha continuado, otros agentes dirigían a las personas hacia el espigón desde la playa, porque los militares marroquíes no hacían más que derivar al agua, y es por eso que ellos tuvieron que sacar a gente del mar "para salvarles la vida", es decir, también hubo autoridades marroquíes dando órdenes.
Decisiones sobre el cierre de la valla
Tardón les citó tras un oficio de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras-Centro Nacional de Inmigración y Fronteras, y de un fotograma "por el que se identifican a miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado que han sido testigos" de esta entrada irregular que aconteció el pasado 30 de julio.
En su declaración, el alto mando de la Guardia Civil ha declarado que "todas las decisiones" sobre la apertura o cierre de la puerta en la verja fueron suyas, y que las "asume plenamente", ya que no recibió órdenes ni del delegado del Gobierno ni de nadie más, mientras que el policía ha denunciado la ausencia de instrucciones y planificación, según apuntan las fuentes consultadas.
Así las cosas, las declaraciones dan cuenta de dos versiones operativas enfrentadas en plena crisis y, según el guardia, el "rifirrafe" entre ambos cuerpos en la frontera surgió después de que los policías nacionales tratasen de "parar el flujo" de migrantes, mientras que la Guardia Civil decidió reabrir "por el riesgo de tapón".
Ha desarrollado que se negó a cerrar una puerta que "siempre está abierta", mientras que el policía se mostró partidario de hacerlo ante la riada, pero que no lo consiguió ante la "prohibición" del alto mando del instituto armado, ya que, de producirse un tapón, se echarían a la playa y, de fallecer, sería su responsabilidad.
El guardia sí que ha puesto de manifiesto que no tenían aviso de que hubiera entradas masivas para ese día y que las reuniones de coordinación previas a la entrada no eran por ese motivo hasta el punto de que "a él jamás le trasladaron que hubiera una convocatoria para entrar el día del trono", el 30 de julio.