Investigación abierta
El mapa de las infraestructuras donde se corrompe todo: de la adjudicación del túnel de Sóller a la Púnica o el caso Koldo
Los detalles Los proyectos innecesarios y las inversiones desorbitadas son desde hace prácticamente tres décadas el epicentro de muchas de las grandes tramas.
Resumen IA supervisado
La Fiscalía Europea ha iniciado una investigación por presunto fraude en los fondos europeos destinados a la renovación del AVE Madrid-Sevilla, solicitando documentación a varias entidades españolas. Este caso se suma a otras investigaciones similares en infraestructuras, donde históricamente se han detectado irregularidades, como en el caso del túnel de Sóller y otros proyectos en Cataluña y Madrid. El caso Lezo y el caso Púnica son ejemplos de corrupción en adjudicaciones públicas, mientras que el caso Acuamed involucró regalos a políticos y desvío de fondos. Recientemente, el Puente del Centenario de Sevilla y otros contratos están bajo escrutinio.
* Resumen supervisado por periodistas.
La Fiscalía Europa ha abierto una investigación por posible fraude en los fondos europeos para la renovación del AVE Madrid-Sevilla. La Fiscalía quiere saber en qué, quién y cómo se gastó el dinero. Para ello, han pedido documentación a España —a Adif, al Tribunal de Cuentas y a la Sociedad Estatal de Seguridad Ferroviaria—. Esta es la segunda investigación así. La primera fue tras Adamuz, ahora abren Urda. Pero esta es en elecciones.
Pero en esta investigación hay otra clave, que una vez más se investiga un fraude en una infraestructura. Vías del tren, obras de Metro o depuradoras son donde siempre se corrompe todo.
Los proyectos innecesarios y las inversiones desorbitadas son desde hace prácticamente tres décadas el epicentro de muchas de las grandes tramas desde que la adjudicación del túnel de Sóller revirtiera en 50 millones de pesetas para sufragar la campaña del PP balear.
La línea 9 del Metro de Barcelona, la Ciudad de la Justicia o el Polideportivo de Sant Cugat como parte del caso Palau. Diez millones de euros que salieron de la institución para el entramado que sus dueños —que pagaron con ello viajes, reformas o las bodas de sus hijas— formaron con Ferrovial y Convergencia, al que fueron a parar casi siete millones de la constructora.
En los casos históricos que afectan al PP madrileño, sus empresas públicas de infraestructuras siguen a día de hoy bajo la lupa de la Justicia. Ignacio González negaba esta misma semana haber intervenido en adjudicaciones públicas del Canal de Isabel II en beneficio de los suyos. Como parte de este caso Lezo, los investigadores consiguieron decomisar el botín de casi cinco millones y medio en metálico que ocultaba en Colombia.
El caso Púnica afectó a unos 200 contratos de la Consejería de Transportes, Infraestructuras y Vivienda de la Comunidad que incorporaban un 1% para financiar actos del PP madrileño entre 2009 y 2013. Aún se investigan las obras de dos líneas de Metro y el ligero de Boadilla.
En el caso Acuamed se investigaron regalos a políticos que iban desde hoteles hasta un implante capilar en Turquía por 4.500 euros. Hubo hasta 42 procesados por la construcción de infraestructuras hidráulicas financiadas con fondos europeos. Desaladoras, depuradoras y presas con 25 millones desviados.
El ejemplo más reciente es en Transporte, con el Puente del Centenario de Sevilla o los contratos investigados en el caso Koldo. Son demasiadas las obras susceptibles de entrar en la lista bajo el mandato de José Luis Ábalos.