Crisis humanitaria
Un migrante asegura que la Policía marroquí les "ayudó" a cruzar a Ceuta: "Estaba abierto el camino"
¿Qué ha dicho? Una de las casi 50.000 personas que han llegado a la ciudad afirma que lo que buscan en España es "trabajar": "Queremos una vida como la vuestra. En Marruecos no hay nada".
Resumen IA supervisado
Ceuta enfrenta una crisis migratoria sin precedentes tras la llegada de casi 50.000 migrantes. Un hombre de 34 años, que logró llegar a España, relata que la Policía de Marruecos les facilitó el paso, afirmando que "el camino estaba abierto". En Ceuta, todo está cerrado y la población teme que la situación empeore cuando la escasez de alimentos se agudice. El presidente Pedro Sánchez y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, están en la ciudad para evaluar la situación. Mientras tanto, la ultraderecha critica al gobierno de Sánchez y líderes del PP, como Isabel Díaz Ayuso, califican la situación como una "invasión".
* Resumen supervisado por periodistas.
Ceuta está "colapsada". Lo está después de la llegada de casi 50.000 migrantes a la ciudad. Después de una crisis migratoria sin precedentes que tiene a todos sin saber bien qué es lo que va a pasar en las próximas horas. Mientras, una de las personas que ha logrado llegar a España ha asegurado que la Policía de Marruecos les "ayudó" a llegar: "Estaba abierto el camino".
Así se ha expresado el hombre de 34 años, que cuenta que una vez aquí "no había nada para comprar o para comer": "Llevamos dos días así".
"En Marruecos no hay nada. Mira cómo tenemos las manos de trabajar para cobrar algo. Para comprar cualquier cosa de comer", cuenta sobre su vida en el país africano.
En sus palabras, ha afirmado que lo único que buscan es "trabajar": "Queremos una vida como la vuestra. En Marruecos trabajo todo el día y cobro diez euros".
"Tengo un carro con el que recojo la mercancía y la reparto a la gente", prosigue, con la duda de qué será lo que va a pasar con ellos: "Queremos que nos den una solución".
En Ceuta, mientras, todo está cerrado y los ceutíes se esperan que lo peor llegue en las próximas horas cuando apriete el hambre. Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, y Fernando Grande-Marlaska, ministro del Interior, ya están en la ciudad para conocer de primera mano qué es lo que está pasando.
El mundo, por su parte, mira a España. La ultraderecha ha aprovechado la crisis humanitaria para atacar al Gobierno de Sánchez y desde el PP líderes como Isabel Díaz Ayuso hablan de "invasión".