La letra pequeña de la resolución
Las claves de la sentencia del caso mascarillas: de las mordidas a los enchufes de Jéssica y Claudia Montes
¿Por qué es importante? El Tribunal Supremo define a la trama como una "organización criminal con vocación de permanencia" en la que José Luis Ábalos, Koldo García y Víctor de Aldama habrían tenido roles perfectamente definidos para maximizar la influencia del exministro.
Resumen IA supervisado
La sentencia del Tribunal Supremo en el caso de las mascarillas es histórica, condenando a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel, a su exasesor Koldo García a 19 años y ocho meses, y al comisionista Víctor de Aldama a cuatro años y medio, aunque este último evitará la prisión por su colaboración. La trama, considerada una "organización criminal", utilizaba la influencia de Ábalos para favorecer contratos públicos, obteniendo comisiones millonarias. Además, se revelaron casos de enchufismo y favores, como el uso de chalés pagados por el entorno de Aldama. La sentencia detalla cómo estas actividades corruptas se llevaron a cabo durante la pandemia.
* Resumen supervisado por periodistas.
La del caso mascarillas es ya una sentencia histórica. El Tribunal Supremo ha condenado este lunes a 24 años y tres meses de cárcel al exministro de Transportes y exdirigente socialista José Luis Ábalos; a 19 años y ocho meses a su exasesor Koldo García, y a 4 años y medio al comisionista Víctor de Aldama por mordidas en contratos de mascarillas en plena pandemia, aunque este último no entrará en la cárcel por haber aportado información "decisiva" para la causa. La sentencia expone todos los detalles del funcionamiento de una trama que hará que el ex número tres del PSOE pase sus próximos años entre rejas.
Los roles de la organización criminal
La sentencia define a la trama como una "organización criminal con vocación de permanencia". En ella, los tres condenados se repartieron las funciones para maximizar la influencia de Ábalos como ministro de Transportes y secretario de Organización del PSOE. El exdirigente socialista era considerado el jefe y usaba su influencia para favorecer contratos públicos a empresas captadas por Aldama, a cambio de un beneficio económico del que todos participaban. Por su parte, Koldo García era su "hombre de confianza", hacía gestiones personales para influir en adjudicaciones, arregló enchufes en empresas públicas y gestionaba y reclamaba mordidas. Víctor de Aldama era el encargado de captar empresas para la trama y pagar suculentas comisiones.
En su sentencia, los magistrados del Supremo sostienen que los tres condenados maniobraron para que Soluciones de Gestión, empresa propiedad de Aldama, recibiese la adjudicación de dos contratos de mascarillas por parte de ADIF y Puertos del Estado, dependientes ambas sociedades públicas del Ministerio de Transportes. De esta forma, Aldama habría obtenido comisiones que habría repartido con Koldo y Ábalos, canalizando 6,6 millones de euros en comisiones, de los que Ábalos reclamó dos millones y su exasesor 500.000 euros.
Los enchufes de Jéssica y Claudia Montes
También han sido condenados José Luis Ábalos y Koldo García por el enchufe de Jéssica Rodríguez, expareja del exministro, en Ineco y Tragsatec sin prestas ninguna actividad laboral para dichas empresas públicas. De igual modo, Claudia Montes, compañera de Ábalos en el PSOE, fue contratada en Logirail. De hecho, en este segundo caso, el gerente de Logirail en Asturias, José Ángel Méndez, fue cesado de su puesto tras abrir un expediente a Montes por absentismo laboral.
El chalé para Ábalos en Cádiz
Según la sentencia, José Luis Ábalos disfrutó de dos chalés pagados por el entorno del empresario Víctor de Aldama a cambio de algunos favores, como la concesión de una licencia a la empresa Villafuel, propietaria de un socio del comisionista, o la difusión de un comunicado anticipando la concesión de un rescate del Gobierno a Air Europa.
El alto tribunal recoge que en contraprestación a las gestiones practicadas para la concesión de la mencionada licencia a Villafuel, del empresario Claudio Rivas, Aldama "había comprometido la compra de un chalé para uso y disfrute de Ábalos". Con la ayuda de Koldo, el exministro "escogió un chalé" en La Línea de la Concepción (Cádiz), según la sentencia, que enmarca estos hechos en 2021.
El Supremo señala que para "poder realizar la operación inmobiliaria" era "precisa" la "previa adquisición del inmueble", puesto que "era de propiedad ajena a los interesados". Por este motivo, según el alto tribunal, "el inmueble fue comprado por Leonor González Pano", la hija de Carmen Pano, la empresaria que dice haber llevado 90.000 euros a la sede nacional del PSOE en la madrileña calle de Ferraz.