Un discurso muy político
El papa hace un guiño al momento político en su primer discurso en Madrid y pide "reconciliación y cooperación"
¿Qué ha dicho? El pontífice ha agradecido a España, a la que ha presentado como ejemplo histórico de convivencia, "su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos".
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León XIV ha visitado España, siendo el primer papa en hacerlo en 15 años, y ha transmitido un mensaje de "reconciliación y cooperación". En presencia de los reyes y líderes políticos, destacó la historia de convivencia de España y su compromiso con la paz y el multilateralismo. Recordó a figuras como Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, y abogó por la educación y la inversión en escuelas y universidades. Invitó a abandonar narrativas divisivas y a fomentar el diálogo y la comprensión. También mencionó el pasado islámico de España como ejemplo de estabilidad a través del encuentro cultural.
* Resumen supervisado por periodistas.
León XIV se ha convertido en el primer papa en pisar suelo español en 15 años y lo ha pisado con fuerza. El pontífice no ha dudado en lazar un mensaje claro ante los fieles al ser recibido en el Palacio Real con guiño a la política nacional y ha pedido "reconciliación y cooperación".
El pontífice, en presencia de los reyes, Pedro Sánchez, Isabel Díaz Ayuso y José Luis Martínez-Almeida entre otras autoridades, ha agradecido la invitación para realizar este viaje, el cual revelará "algún aspecto de la riqueza multifacética de un gran país que, desde hace casi dos milenios, ha acogido la Palabra del Evangelio", todo ello mientras ha puesto a España como ejemplo histórico de convivencia y ha alabado "su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos".
El pontífice ha querido hacer referencia a dos de las figuras católicas españolas que "desde hace cinco siglos nutren la vida de la Iglesia y la búsqueda espiritual de muchos": "Se trata de Juan de la Cruz y Teresa de Ávila, que se hicieron amigos en la pasión por el Misterio divino. La suya es una mística con los ojos abiertos, es decir, no ajena a la historia, sino que, por el contrario, lleva a la raíz de las cuestiones, al corazón de la realidad".
"Hoy, la tentación de ganar popularidad avivando el fuego de las polarizaciones parece crecer, en lugar de disminuir; la dignidad humana no deja de ser violada. Por eso necesitamos cultura, interioridad, una educación libre y de calidad, necesitamos trascendencia. Y, sin embargo, desde estas noches oscuras, hombres y mujeres fieles a la verdad se han visto impulsados a avanzar de estancia en estancia hasta el punto en que, en la conciencia, la justicia y la paz se abrazan. Es de su libertad aprendemos a ser libres. La seguridad, que con demasiada frecuencia nos ilusionamos que provenga de las armas y los muros, madura más bien al aprender a avanzar junto al otro, a crecer juntos, codo con codo. Vuestra propia historia lo atestigua", ha sentenciado.
Por ello, León XIV ha invitado a "abandonar las narrativas divisivas y polarizantes de vuestra realidad social y de su historia, para pasar de las simplificaciones estériles a la apreciación fecunda de la complejidad": "Veo aquí una vocación específica de Europa, de la que España es protagonista original y fundamental. Es el regalo que el Viejo Continente puede hacer al mundo si quiere permanecer joven, pues joven es quien siente que tiene un futuro y una misión que aún interpelan".
Aboga por la educación
"Es necesario, sobre todo por parte de quienes tienen responsabilidades económicas, políticas e institucionales, dar un salto cualitativo, un cambio de rumbo en las inversiones destinadas a la escuela, la universidad y la investigación, a las comunidades locales y a la sociedad civil como semillero de participación y mediación cultural", ha comentado.
"Como nos enseñó otro noble hijo de esta tierra, en las pruebas y los fracasos es posible replantearse todo: Ignacio de Loyola tuvo esta audacia, dando crédito a las desolaciones y consolaciones de su corazón, en un ejercicio de discernimiento e imaginación por el cual prefirió la paz a las armas y los santos a los poderosos", ha añadido.
En esa referencia, el pontífice ha explicado que "lo mismo puede suceder con las 'novedades' que nos inquietan hoy y sobre las que nuestras sensibilidades están divididas". "Evitemos las palabras que humillan o enfrentan. Optemos por la claridad que ilumina y la franqueza que abre caminos. No bendigamos entusiasmos ingenuos ni alimentemos miedos estériles. Más bien, indiquemos criterios de discernimiento -la dignidad de la persona, el destino universal de los bienes, la opción por los pobres, el cuidado de la Casa común, la paz- y traduzcámoslos en prácticas", ha apelado a los españoles.
"El vínculo antiquísimo entre la fe cristiana y esta tierra, si bien por un lado no agota la multiforme identidad de vuestro pueblo, por otro ha moldeado profundamente su cultura y representa una fuente de esperanza y de orientación entre los desafíos que hoy, como familia humana, debemos afrontar juntos", ha afirmado el papa.
León XIV también ha explicado que su viaje tiene la intensión de "confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación".
Recuerda el pasado islámico
El papa también ha querido hacer referencia al pasado islámico de España. "Su propia historia sugiere que no es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad. El mensaje de paz que en estos tiempos, por desgracia, resuena para algunos como ingenuo y para otros como provocador, encuentra acogida en quienes no se encierran en ideologías prefabricadas, sino que se abren a la verdad. Como nos ha enseñado el Papa Francisco, existe, en efecto, 'una tensión bipolar entre la idea y la realidad. La realidad simplemente es, la idea se elabora. Entre las dos se debe instaurar un diálogo constante, evitando que la idea termine separándose de la realidad. Es peligroso vivir en el reino de la sola palabra, de la imagen, del sofisma", ha añadido.
León XIV ha terminado su discurso agradeciendo a España "su fidelidad al derecho internacional y al multilateralismo, que se traduce en un compromiso activo con la paz y la solidaridad entre los pueblos".