Caso mascarillas
La sentencia del Supremo podría cambiarlo todo: así podrían animarse Julio Martínez o Cerdán a colaborar con la justicia
El contexto Aldama se ha librado de la cárcel y de devolver los 3,7 millones de euros que se llevó en comisiones gracias a su colaboración con la justicia.
Resumen IA supervisado
El Tribunal Supremo ha condenado a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel y a su exasesor, Koldo García, a 19, por el caso mascarillas. Sin embargo, la polémica se centra en Víctor de Aldama, quien, pese a ser condenado a cuatro años y medio, no entrará en prisión ni pagará los 3,7 millones de euros de comisiones debido a su colaboración con la justicia. Este precedente podría influir en otros casos judiciales, como el de Zapatero o las comisiones de Cerdán, incentivando a los acusados a colaborar con la justicia. Además, se investigan amaños de obra pública y la trama Leire Díez, relacionada con el PSOE.
* Resumen supervisado por periodistas.
El Tribunal Supremo ha condenado este lunes a José Luis Ábalos a 24 años de cárcel y a su exasesor, Koldo García, a 19, por el caso mascarillas. Una sentencia histórica contra un exministro que, sin embargo, no ha sido la mayor de las polémicas. La controversia del día ha sido que el corruptor Víctor de Aldama, no entrará en prisión por su colaboración con la justicia.
El empresario ha sido condenado a cuatro años y medio, pero no pasará ninguno en la cárcel, y tampoco tendrá que pagar los 3,7 millones de euros que se llevó en comisiones. La sentencia incluye una frase que es la que lo cambia todo y hace que no entre en la cárcel: "Como su colaboración ha sido máxima, máxima es la compensación".
Porque Ábalos y Koldo son los cabecillas, los líderes, y el corruptor, como ha colaborado, tendrá la pena suspendida. El mensaje es claro: es "el que pueda hacer, que haga" judicial. Una idea que podría transformar otras causas aún en los tribunales, como el caso Zapatero o el caso de las comisiones de Cerdán y hacer que los implicados modifiquen sus estrategias para colaborar con la justicia.
Los amaños de obra pública
Algunos de esos casos se encuentran en plena investigación, y algunos de ellos tienen hasta los mismos implicados. Koldo y Ábalos tienen, por ejemplo, una pieza separada en la que también está Santos Cerdán por presuntos amaños de obra pública.
Hasta ahora, Ábalos y Koldo han ido de la mano con sus defensas. Porque en un principio, el exministro iba a colaborar con la justicia, pero a horas de su primera declaración en el Supremo, se reunieron en un despacho de abogados y se cambió la postura de Ábalos. Fijaron su estrategia conjunta y la han mantenido hasta ahora. Todo ello, sin colaborar con la justicia.
Trama Leire Díez
Cerdán, exsecretario de Organización del PSOE, también defiende su inocencia en la causa Leire Díez, donde se indaga en una presunta trama para desestabilizar causas contrarias al PSOE y el Gobierno. La investigación está analizando los contactos de la fontanera, sus reuniones, sus cuadernos y sus apuntes.
Hasta ahora, ella se ha justificado afirmando que estaba investigando para escribir un libro y que no había cometido ningún delito, pero puede que, después de lo de Aldama, prefiera cambiar la estrategia.
Zapatero y el caso Plus Ultra
Otro caso que podría cambiar es el de José Luis Rodríguez Zapatero. En este caso, es Julito Martínez, el presunto testaferro del expresidente, el que podría cambiar las tornas colaborando con la justicia.
El empresario está investigado por presuntos delitos de organización criminal y blanqueo de capitales, entre otros. Y su entorno ya confirmó a laSexta hace una semana que la declaración de Zapatero podría haberle dado ganas de hablar.