Ceuta, al límite
Bajo tierra y durmiendo entre aguas fecales: algunos migrantes buscan refugio en las alcantarillas de Ceuta
Los detalles Algunos de los migrantes que aún continúan en Ceuta están intentando sobrevivir como pueden, durmiendo bajo tierra y entre aguas fecales.
Resumen IA supervisado
En Ceuta, algunos migrantes sobreviven en condiciones extremas, durmiendo bajo tierra y entre aguas fecales, utilizando cartones para protegerse. La situación es crítica, con más de 2.900 menores migrantes identificados, sin un lugar seguro para dormir. Estos niños temen por su seguridad, y ONG como 'No Name Kitchen' documentan presuntas agresiones de las fuerzas de seguridad. La llegada masiva de migrantes ha generado preocupación en las familias ceutíes, que dudan sobre el inicio del curso escolar. Padres como Fran y Ana viven con incertidumbre sobre llevar a sus hijos al colegio, temiendo por la falta de seguridad en las calles.
* Resumen supervisado por periodistas.
Durmiendo bajo tierra y entre aguas fecales. Así es como están intentando sobrevivir algunos de los migrantes en Ceuta. Sus pocos enseres se mezclan con el agua que cae por las paredes. Usan cartones para tumbarse encima y para proteger las mantas con las que se tapan. Las alcantarillas se han convertido en sus refugios.
La situación en la ciudad es más que límite. Los migrantes están sobrepasados sin un lugar al que ir y donde dormir. Aunque el número de migrantes que todavía malviven entre las calles, playas y albergues en Ceuta sigue siendo volátil, el Gobierno ha asegurado que son unos 1.500 los niños, niñas y adolescentes migrantes los que han sido filiados.
Los menores migrantes que viven en la calle tienen miedo por lo que les pueda pasar. Algunas ONG, como 'No Name Kitchen' están recopilando imágenes de las supuestas agresiones que algunos de estos jóvenes dicen haber recibido por parte de las fuerzas de seguridad.
Por otro lado, hay muchas familias ceutíes que sienten que todavía no se dan las circunstancias de seguridad para que empiece el curso escolar tras casi un mes de caos por la llegada masiva de migrantes el pasado 30 de julio.
Unos de esos padres preocupados son Fran y Ana, que reconocen vivir con "incertidumbre" el regreso a las clases. "No sabemos qué vamos a hacer con los niños, si los vamos a llevar o no, porque viendo cómo está la calle y que no hay seguridad prácticamente... Probablemente al principio de curso no les llevemos al colegio", declaran a laSexta.