Riada mortal en Nepal
Nepal busca vida entre el lodo: "No podemos precisar cuántas personas siguen sepultadas"
Los detalles Entre la tragedia de la riada en Nepal, los rescatistas han rescatado a más de 466 supervivientes, 31 de ellos, turistas extranjeros que visitaban el país. La destrucción de la riada en Nepal ha sido de tal nivel que algunas estructuras que resistieron a la primera crecida, horas después, se han venido abajo.
Resumen IA supervisado
Las autoridades de Nepal han informado que la cifra de muertos por la riada en la frontera con el Tíbet supera los 389, con miles de desaparecidos, incluidos cuatro españoles. A pesar de la devastación, los equipos de rescate han salvado a 466 personas, 31 de ellas extranjeras, ofreciendo un rayo de esperanza. Los rescatistas trabajan incansablemente en condiciones difíciles, con el terreno lleno de escombros y barro. Más de mil personas permanecen desaparecidas a lo largo del cauce del río. La catástrofe ocurre en un momento de alta afluencia de turistas, muchos de los cuales se dirigían al Monte Kailash.
* Resumen supervisado por periodistas.
Las autoridades de Nepal han elevado este jueves la cifra de víctimas tras la trágica riada vivida en el país, junto a la frontera con el Tíbet. Ya son más de 389 los muertos y se cuentan por miles los desaparecidos. Entre ellos, las autoridades españolas ya han confirmado que hay cuatro ciudadanos españoles sin localizar. Aunque, en medio de este desastre, también ha habido espacio para la esperanza.
Entre tanto lodo, caos y escombros, los servicios de rescate han conseguido localizar y sacar con vida a unas 466 personas, 31 extranjeras. Y a esta cifra es a la que se acogen. Al deseo de encontrar el mayor número posible de supervivientes.
Porque, apenas asoma una cabeza por encima del barro, varias personas se lanzan para intentar sacar a esa persona. En este caso, que se puede ver en el vídeo que acompaña esta información, la víctima está hundida, prácticamente inmóvil.
En otros rescates, los nepalíes y los voluntarios se llevan como pueden, incluso a cuestas, a los supervivientes que han quedado atrapados. Muchos apenas pueden sostenerse en pie tras salir.
Son más de mil los desaparecidos que podrían estar a lo largo de kilómetros de cauce. "Mi hermano va en coche para ver si puede encontrar a nuestro padre. Aún tenemos la esperanza de que esté vivo", asegura Bhim Bahadur.
La destrucción de la riada en Nepal ha sido de tal nivel que algunas estructuras que resistieron a la primera crecida, horas después, se han venido abajo. Los derrumbes de viviendas y edificios se encadenan y los cascotes caen sobre la gente.
El terreno, completamente empantanado y lleno de restos, dificulta las labores de rescate y el poder localizar supervivientes. "No podemos precisar cuántas personas siguen atrapadas o sepultadas bajo los escombros, ya que no hay forma de llegar al lugar", denuncian aquellos que quieren ayudar.
Y, con el paso del tiempo, la situación se vuelve más crítica. Se pierde la oportunidad de rescatar a alguien con vida entre el lodo. Pese a ello, las operaciones de búsqueda no cesan. Se hacen por mar, tierra y aire.
Además, hay que recordar que la catástrofe ha llegado a Nepal en un momento en el que hay un número extraordinariamente elevado de extranjeros en el país. "Muchos turistas planeaban entrar al Tíbet el 26 de agosto", explica un operador turístico. Porque muchos viajeros y peregrinos cruzan Nepal como escala para dirigirse al Monte Kailash, un lugar considerado sagrado. "Es un mes muy sagrado en el que se prefiere hacer peregrinaje".