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El doctor Martos advirtió hasta en dos ocasiones a la dirección del Ramón y Cajal de la manipulación de las listas de espera y no actuaron
Los detalles laSexta ha tenido acceso a los correos electrónicos que el cirujano envió en abril de 2025 a la dirección, que le ignoró emplazando las dudas a comentarlas con los jefes de servicio a los que estaba denunciando.
Resumen IA supervisado
Luis Alberto Martos, cirujano del hospital Ramón y Cajal, denunció la manipulación de las listas de espera quirúrgicas, tras alertar en dos ocasiones a la dirección sin obtener respuesta. laSexta accedió a los correos entre Martos y el director del hospital, donde se observa que el médico recurrió a los medios tras no ser atendido por el gerente. Martos advirtió sobre la reclasificación de pacientes preferentes a normales, denunciando al jefe de servicio y dirección médica. Sin embargo, el gerente respondió que la clasificación depende de cada médico, sugiriendo que Martos hablara con quienes estaba denunciando. Finalmente, la dirección no dio más explicaciones, dejando el caso sin resolver.
* Resumen supervisado por periodistas.
Luis Alberto Martos, el cirujano que destapó la manipulación de las listas de espera quirúrgicas en el hospital madrileño Ramón y Cajal sí avisó a la dirección del centro hospitalario de lo que estaba ocurriendo. Y no en una, sino en dos ocasiones sin que ninguna de ellas implicara una acción del centro.
laSexta ha accedido en exclusiva a los correos electrónicos que el doctor Martos mantuvo con el máximo responsable de hospital Ramón y Cajal antes de acudir a los medios de comunicación a denunciar la manipulación de las listas, esa acción que ha llevado a los jefes de servicio del hospital a cargar contra él por haber llevado el tema a los periodistas.
Ahora bien, dichos correos muestran que si Martos acudió a los medios de comunicación fue tras no recibir atención por parte del máximo responsable del hospital.
Porque Martos llamó a seis puertas antes de avisar al gerente y, finalmente, intercambió con él unos emails. El primero de ellos fue el 7 de abril de 2025, donde alertó que "todos los pacientes preferentes de mi lista de espera y de otros facultativos dejaron de serlo y pasaron a ser normales". Un escrito que remató de esta manera: "Con esta carta denuncio ante usted la manipulación realizada por parte del jefe de servicio, doctor de la Torre y la dirección médica".
Pero la respuesta de la dirección no fue la esperada. El director gerente del Hospital Ramón y Cajal contesta con un mensaje en el que explica que "los médicos especialistas son los responsables de la indicación y el establecimiento de la prioridad clínica (…) en el registro de la lista de espera quirúrgica", pero a continuación le dice que como a nivel estatal no existe una clasificación objetiva de cómo se tiene que clasificar a los pacientes por prioridad, que ahí entra todo el equipo del servicio, "lo que lleva a una importante carga subjetiva de la valoración que sin duda tendrá como consecuencia una valoración diferente en función del médico".
Un mensaje que concluye emplazando el resto de dudas a que las comente precisamente con las personas a las que estaba denunciando: "Si lo precisa, podrá ponerse en contacto con sus responsables inmediatos para que le indiquen lo referente a la revisión de las inclusiones y exclusiones".
Y ante esa respuesta tan absurda, cuatro días después, el doctor Martos insiste. El 28 de abril de ese mismo año le recuerda al director gerente que ya ha seguido el conducto reglamentario hasta llegar a la dirección, pero aquí llegó el portazo definitivo al caso.
La dirección, un mes después, no le da más explicaciones. El 30 de mayo de 2025 le contesta el director gerente que "las cuestiones que plantea en su escrito han sido previamente desarrolladas, por lo que no procede una reiteración de las mismas". Y, de nuevo, le remiten a los que está denunciando: "Esperamos que tales divergencias puedan ser puestas en común en el servicio al que pertenece".