Suceso en Badajoz
Claves del caso de Francisca Cadenas: nueve años de su desaparición, dos detenidos y un hallazgo inquietante
Los detalles Francisca salió un 9 de mayo de 2017 de su casa, recorrió unos metros y nunca regreso. Hoy su familia y la localidad de Hornachos encuentra algo más de luz, pero han sido nueve años de incertidumbre y dolor. Estas son las claves del caso.
Resumen IA supervisado
Nueve años después de la desaparición de Francisca Cadenas, el caso avanza hacia su resolución. La Guardia Civil ha confirmado que los restos óseos hallados en la casa de los hermanos Julián y Manuel 'Lolo' González, detenidos recientemente en Hornachos, pertenecen a Francisca. Ella desapareció el 9 de mayo de 2017 cerca de su hogar, tras despedirse de unos amigos. A pesar de que la investigación inicial no señaló sospechosos, la familia y el pueblo nunca olvidaron. En 2024, la UCO reabrió el caso, enfocándose en la última área donde se vio a Francisca. Tras intensificar la investigación, se descubrieron los restos en la vivienda de los hermanos. Ahora, el pueblo está de luto mientras el caso sigue bajo secreto de sumario, buscando esclarecer lo ocurrido aquella noche.
* Resumen supervisado por periodistas.
Nueve años después de su desaparición, el caso de Francisca Cadenas está más cerca de ser resuelto. Hoy, la Guardia Civil ha confirmado que los restos óseos encontrados en la casa de los dos hombres detenidos este miércoles en Hornachos (Badajoz) son de ella.
Francisca desapareció el 9 de mayo de 2017 a pocos metros de su casa. Eran alrededor de las once de la noche. Había estado cuidando a la hija de unos amigos durante la tarde y cuando vinieron a recoger a la pequeña salió para acompañarla al coche. La última vez que se la vio fue en un callejón cercano a su casa. El último en verla fue Carlos, un vecino, temporero. Fue el primer sospechoso, pero quedó descartado. También descartaron al matrimonio al que Francisca fue a despedir: Adelaida y Antonio.
El pueblo, de menos de 4.000 habitantes, se volcó en la búsqueda. Hubo batidas y se examinaron con cámaras especiales los pozos del pueblo. Francisca había salido de casa sin teléfono, llaves ni cartera. Vivía con su marido y sus tres hijos. Desde un primer momento se descartó una desaparición voluntaria.
Los hermanos Julián y Manuel 'Lolo' González vivían a solo unos metros, de camino entre la salida del callejón y la vivienda de Francisca. Nunca fueron señalados oficialmente por la investigación. No tenían antecedentes, y la relación con la familia siempre había sido cordial, incluso uno de ellos fue a la boda de uno de sus hijos.
Pero sí hubo cosas que a la familia no le cuadraban. La noche de la desaparición, Julián se negó a abrir la puerta y, según la familia de Francisca, escucharon ruidos de un taladro dentro de la casa de los dos hermanos.
La investigación no llegó a hacer oficial ningún sospechoso y la falta de pruebas llevó a que se archivase en 2019. Pero ni familia ni la localidad de Hornachos olvidaron.
En 2024, siete años después de la desaparición y cuando parecía que no había nada que hacer, la familia lograba que se reabriera el caso con la intervención de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil (UCO). La UCO asumió un papel más activo en la investigación, reconstruyendo los hechos, utilizando medios más modernos y con nuevas líneas de trabajo, centrando el foco en el tramo donde se vio a Cadenas por última vez.
A partir de febrero de 2026, se intensificó la investigación teniendo como epicentro la calle en la que vivía Francisca, ya que se tenía la sospecha de que podía haber vecinos involucrados. Todo se precipitaba hace unos días, con la toma de declaración de los dos hermanos, Julián y Manuel 'Lolo' González, en el cuartel de la Guardia Civil en Zafra. Ellos insistían en su inocencia.
Pero el registro de su vivienda este mismo miércoles dio con restos óseos ocultos. Estaban enterrados bajo el suelo en una especie de hall que da acceso a la planta superior de la casa. Picaron, levantaron el suelo y allí estaban escondidos desde hace nueve años, a solo unos metros de los hijos y del marido de Francisca.
Ambos hermanos están detenidos y hoy los análisis biológicos han confirmado que los restos son de Francisca. Su familia por fin tiene algo de luz y en el pueblo se han decretado tres días de luto.
El caso sigue bajo secreto de sumario. Ahora la principal incógnita es qué ocurrió exactamente aquella noche de mayo de 2017 en ese callejón de Hornachos. Una verdad que la familia de Francisca necesita para cauterizar una herida que lleva abierta más de nueve años.
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