Una visita para la historia

En primero de papa: León XIV supera con sobresaliente una visita a España repleta de aplausos, música y folclore

Los detalles El periodista Javier Martínez-Brocal ha contado que este viaje ha sido para León XIV su "bautismo" como papa, ya que ha vivido situaciones que no había experimentado hasta ahora.

Tras algunos problemas técnicos, el papa León XIV se ha despedido de España después de una semana de gira en la que se le han dedicado conciertos, regalos y donde se le han hecho preguntas incómodas para las que no parecía tener respuesta.

Un viaje que, según el periodista especializado en Vaticano, Javier Martínez-Brocal, para León XIV ha sido su "bautismo" como papa, ya que ha vivido situaciones que no había experimentado hasta ahora. Podría considerarse una puesta de largo papal después de año y medio.

Ha sido una especie de 'Bienvenido, mister papa' que no se le va a olvidar a León XIV. A su llegada al aeropuerto, ya le recibió un baño de multitudes. Entonces sonaron los primeros 'Viva el papa' y él hizo el primer acercamiento improvisado, para lo que preguntó al rey Felipe VI si podía saludar.

Después de ese primer saludo, vinieron muchos más. Calles abarrotadas, selfies a traición y un León XIV que alucinaba al ver la cantidad de gente que le esperaba en los primeros actos, cuando todavía no había entrado a los estadios.

Miraba para arriba, analizando el absoluto sarao que se había organizado en su honor. Le ocurrió en Madrid, en Barcelona y en Tenerife. Ha sido el mayor sold out del año, y mira que van unos cuantos.

Se decía del papa que no era muy afectuoso, pero parece que aquí ha cambiado. El primer día parecía sorprendido cuando la gente le agarraba y se negaba a soltarle, pero según avanzaba el viaje, y ante tantos agarrones y pasión de los fieles, ha acabado mimetizándose en el ambiente. Prueba de ello son los niños, al principio los devolvía rápido y al final ha acabado aupándolos.

Ha conocido a todo el mundo, desde autoridades a empresarios o líderes sindicales, y ha vuelto al Vaticano con un doctorado en folclore español, porque se le ha cantado y bailado muchísimo. Por su parte, León XIV ha correspondido con aplausos, allá donde se le ha ofrecido una perfomance, que ha sido en todas partes.

Aunque para aplausos, los que ha recibido él. Han sonado el 90% del viaje. Tanto es así, que el papa podría creer perfectamente que aquí estamos así todo el día porque se ha tenido que ir de los sitios porque la gente no dejaba de aplaudir.

Eso sí, cerca ha estado de quedarse alguna noche más, ya que el avión en el que iba a tomar su viaje de vuelta, no ha podido despegar por un fallo técnico. Finalmente, para no hacerle esperar más de lo necesario, el rey le ha ofrecido un Falcon con el que ha puesto rumbo a Roma.

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