Crisis migratoria

Cuando al drama migratorio se suma la homofobia y la transfobia: la desprotección de Farah y Mayna en Ceuta

¿Por qué es importante? Ambos aseguran haber sufrido agresiones de todo tipo por parte de compatriotas, tanto en su país como en la ciudad autónoma.

Farah y Mayna fueron dos de las personas que cruzaron desde Marruecos a Ceuta. En su caso, lo hicieron porque lo necesitaban. Una mujer trans y un hombre gay, en Marruecos, tienen una situación muy complicada a nivel social y familiar.

"No puedo vivir siempre ocultando mi sexualidad y recibiendo insultos", aseguran. Además, relatan que "cruzar por el mar ha sido muy complicado porque me golpearon justo antes de emigrar. La herida me lo ha complicado mucho".

Al llegar a Ceuta, el CETI no quiso acogerles. Al quedarse fuera, han tenido que sobrevivir en el bosque: "He estado durmiendo en el bosque y luego fui a una residencia". Por otro lado, lamentan haber pasado "mucho frío", puesto que su "refugio eran los árboles": "Estaba con gente que me protegía un poco", añaden.

Pero esa protección no fue suficiente. Sus días en el bosque vinieron acompañados de agresiones físicas y robos: "Le dijeron al pueblo marroquí que era gay. Me han pegado 17 de ellos": "He sufrido abusos, abusos y amenazas. Estoy viviendo en un estado de peligro", subrayan ambos. Golpes, empujones, fuertes bofetadas... Cuando bajaban al pueblo a por comida, recibían vejaciones y amenazas de muerte constantes.

Ambos han tenido que ir de refugio en refugio, pero nunca han llegado a estar en una situación segura: "Cuando entré a ese lugar, empezaron a llamarme 'marica, tienes que ir al infierno'": "No es un sitio seguro, hay mucha gente junta, tengo miedo y no estoy protegida", relatan ante los micrófonos de laSexta.

Lugares en los que sufren una exposición constante sin privacidad ni protección. Pero no tienen otra alternativa: "Estoy pidiendo asilo porque Marruecos castiga a las personas transexuales. No puedo regresar a mi país". Por eso, desean que su "futuro sea en España", pero también "tener derechos y trabajar": "Quiero vivir mi vida como una persona normal", sentencia. En definitiva, lo que piden son derechos básicos y protección. Algo que cualquier ser humano debería tener.

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