El combustible, por las nubes
"Es desorbitado": España, ante el segundo peor verano de su historia por la subida del precio de la gasolina
¿En qué te afecta? La subida de los carburantes ha sido más que notoria en las últimas semanas con cantidades que alcanzan los 1,90 euros de media por litro. En comparación con 2025 es un 20% más caro.
Resumen IA supervisado
Agosto ha llegado y, con él, las vacaciones para muchos. Es momento de preparar maletas y cargar el coche, pero también de enfrentarse a los elevados precios del combustible. En 2026, España vive el segundo peor año en términos de costos de gasolina, con precios que han subido un 20% respecto a 2025. El diésel, por ejemplo, está a 1,90 euros por litro, mientras que la gasolina alcanza los 1,80 euros. A pesar de estos incrementos, las ganas de disfrutar de unos días en la playa persisten, aunque implique ajustar el presupuesto para los viajes.
* Resumen supervisado por periodistas.
Agosto ya está aquí. Con él, como en julio y en parte de junio, vacaciones. Más vacaciones para algunos, las primeras vacaciones para otros. Y, de nuevo, toca hacer los preparativos. Toca hacer las maletas. Toca cargar el coche... y pasar por la gasolinera. Pasar por un lugar en el que los precios del combustible están tan disparados que este 2026 es, en ese sentido, el segundo peor de la historia en España.
Porque, como dicen los que pasan por caja y ven la factura de llenar sus vehículos, "está muy caro". Es, afirman, "desorbitado". Y sí, algo de razón tienen, porque si se compara con los precios de 2025 en esta ocasión el diésel, por ejemplo, está un 20% más caro.
Además ha sido todo de golpe. En una subida que dicen ha sido repentina con respecto a lo visto hace apenas unos días. "Estuve aquí hace 15 o 20 días y estaba a 1,40", cuentan.
Ahora ya no está a 1,40. Ahora, una vez llegado agosto, el precio medio de litro de gasolina es de 1,80 euros; el del diésel, 1,90.
Sin embargo, después de un año trabajando, las vacaciones no se negocian. No faltan las ganas de coger el coche y poner rumbo a uno de esos destinos costeros tan apetecibles en estas fechas. De llegar a la playa, aunque sea con una subida que hace que toque apretarse el cinturón.