Investigación

El duro relato de un ludópata mientras se disparan un 70% las apuestas por el Mundial: "Te encierra, te hace ser mentiroso y manipulador"

Los detalles Con la fiebre del Mundial de fútbol de 2026, se han multiplicado las apuestas deportivas, sobre todo entre los jóvenes, que adelantan la edad de iniciación a los 13 años. Descubrimos cómo las salas de apuestas se concentran en los barrios más humildes y los trucos que emplean.

En plena celebración del Mundial de fútbol de 2026 se han disparado las apuestas y, por tanto, los problemas de ludopatía. Se calcula que han aumentado un 70%, provocando que muchos jóvenes se acaben convirtiendo en adictos al juego. Además, viven su iniciación cada vez a edades más tempranas, porque, según denuncia UNICEF, ya hay niños que apuestan a partir de los 13 años. Es más, ocho de cada diez adolescentes juega online o tiene amigos que juegan.

laSexta ha conseguido testimonios durísimos de gente que ha querido compartir cómo el juego les ha arruinado la vida. "Soy adicto. Tengo 31 años. Llevo tres meses limpio con mi sustancia estrella, la cocaína y el juego", cuenta un joven ludópata. "He llegado a robar a la familia. He robado una empresa, y he robado por la calle también para poder consumir. Y, sobre todo, salones de juego".

Porque el juego y las apuestas deportivas le han destruido la vida. "Iba todos los días a jugar porque allí te dan bebida gratis. Tú estás viviendo allí, estás todo el día a oscuras, te atrapa mucho". Pero el ambiente y las consumiciones gratis no son la única trampa. "Siempre te dan premio para que tú te vuelvas a enganchar. Luego ya te van tocando premios pequeños y luego empiezas a echarle billetes", relata. Un joven que ha llegado a gastarse "más de 100.000 euros, mucho más".

Ahora, que ya no juega, considera que ser adicto al juego "es una mierda". "Te encierra, te hace ser mentiroso, manipulador, sobre todo manipulador, y no te das cuenta. Te manipulas a ti mismo".

Los trucos de las salas de apuesta

laSexta también ha podido hablar con un extrabajador de este tipo de salones o salas de apuesta y nos ha reconocido que usan trucos para enganchar a la gente. "Hay normas", asegura, para explicar que la principal es: "No le digas al cliente nunca que tiene que parar, tiene que seguir jugando aunque lo conozcas, aunque veas que ha gastado todo su sueldo en cinco horas". Sin olvidar que deben dar al cliente todo lo que quiera, para que siempre "se sienta a gusto".

Y durante el Mundial, este hombre nos cuenta que "hay gente que apuesta a partidos de los que no tiene ni puta idea, ni de quién gana. Es solo por la adrenalina de jugar y jugar y querer ganar".

Más salones de apuestas en los barrios humildes

Con un simple paseo por varios barrios de una misma ciudad, se puede comprobar fácilmente cómo las casas de apuestas se multiplican sin cesar y que lo hacen de forma asimétrica. Es decir, en los barrios más humildes hay una cada pocas calles, mientras que en los adinerados es difícil encontrarlas.

Nosotros hemos recorrido en Madrid los barrios de Bravo Murillo y el de Salamanca. Hemos descubierto que están montadas en barrios donde la gente necesita un dinero extra para su vida. Pero también para los jóvenes. Por ello no es extraño ver estas casas de apuestas en medio de plazas o cerca de institutos.

En Bravo Murillo, cuando los adolescentes salen de estudiar, lo primero que ven es un salón de apuestas deportivas, un bingo y un salón de juegos. A solo siete minutos en metro está el distrito de Salamanca, una de las zonas más ricas de Madrid. Allí no hay ni un solo salón de este tipo.

Aun así, laSexta se ha encontrado con una mujer que reconoce que su hijo apostó durante un tiempo de forma online. Así, no hace falta ni salir de casa. "Me robaba el dinero y me sacó dinero del banco también", asegura, cuando su hijo no tenía más de 14 años.

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