Juicio inminente
La familia de los dos españoles atrapados en Guinea Ecuatorial se concentra este sábado ante la inacción de Exteriores
El contexto David Rodríguez y Javier Marañón llevan más de 20 meses presos en Guinea Ecuatorial. Sus familias denuncian la inacción del Gobierno ante el inminente juicio. Este sábado se manifestarán en Granada para exigir su liberación.
El calvario de David Rodríguez y Javier Marañón supera los 20 meses, atrapados en una cárcel de Guinea Ecuatorial. La Black Beach, una de las prisiones más temidas del mundo. Su familia lo ha denunciado públicamente y reclamado una atención institucional que consideran insuficiente. Creen que los españoles están siendo utilizados como "rehenes humanos en un conflicto económico ajeno a ellos".
Hartos de esperar, han convocado una manifestación para este sábado 10 de octubre de 2026, a las 11:00 horas y ante la sede de la Subdelegación del Gobierno en Granada. Acusan al Ministerio de Asuntos Exteriores de dejación de funciones e inacción, y de haberse limitado a ofrecer respuestas por puro trámite sin asistencia consular y sin la debida coordinación con el Parlamento Europeo. Además, revelan que las negociaciones por el dinero que piden para su rescate no avanzan.
"Nunca se ha permitido que entre el abogado a hablar con ellos ni tener contacto con la familia", lamentó Aarón Marañón hace unos meses, en la Sexta. En este tiempo no ha podido hablar con su hermano Javier, de 52, casado con una guineana. Tampoco ha recibido una foto para saber cómo están. Asegura que tanto él como David, técnico, de 46 años, ni el administrativo "no salen al patio siquiera, pasan 24 horas al día en una cárcel con 20 personas dentro de la celda, incluso de castigo, sin permitirles asistencia hospitalaria exterior".
Sospechan que los han usado como cabezas de turno para presionar a sus jefes, dos empresarios españoles que iban a instalar la televisión digital en Guinea Ecuatorial y se fugaron. "Y como quedaban el técnico de vídeo y el administrativo, los llamaron para pedirles explicaciones de un proyecto de 30 millones de euros del que ellos no tenían ni responsabilidad ni fondos".
Sin embargo, el juicio es inminente. David y Javier se enfrentan a un delito de supuesto enriquecimiento ilícito reservado por la propia ley ecuatoguineana a funcionarios públicos. Todo ello, sin la asistencia jurídica adecuada bajo el régimen de Teodoro Obiang. "No sé qué piensan nuestras autoridades que va a pasar, ¿que se van a quedar allí de por vida o esperar a que se muera uno de los dos y entonces ya rescatan al otro?", se pregunta Aarón Marañón.
Por eso, este sábado se manifestarán ante el temor de que la situación empeore aún más si resultan condenados. Los dos españoles padecen patologías crónicas, sobreviven sin agua potable ni comida salubre provista por el penal y han triplicado el límite legal máximo de prisión preventiva fijado por la ley. El tiempo para David Rodríguez y Javier Marañón no corre a favor.