Muerte de Esther López

Finaliza la inspección del zulo de Traspinedo tras más de cuatro horas con la recogida de las últimas muestras

Los detalles Los agentes han dado por concluido el registro del lugar situado en la casa de Óscar, el principal sospechoso del asesinato de la joven.

La Guardia Civil ha dado por finalizado el registro del zulo de Traspinedo. El registro de un lugar que puede ser clave para esclarecer las dudas que todavía persisten sobre la muerte de Esther López. Durante más de cuatro horas, y ya sin la presencia de Óscar, el principal sospechoso del asesinato de la joven, los agentes han recogido las últimas muestras de tierra y de otros objetos para su posterior análisis.

Según palabras de la abogada del acusado, los agentes han recogido muestras con hisopos en la zona de la escalera y en las esquinas del zulo, pero no han hallado objetos que tengan relación con la víctima.

En ese sentido, a su juicio, no se ha encontrado nada reseñable a la espera del análisis pertinente.

Tal y como narra la letrada, la actitud de Óscar, dueño de la casa donde se ha encontrado el zulo, ha sido la de colaborar con los agentes en la jornada en la que ha estado presente. En esta ocasión, y por recomendación de su equipo legal, no ha ido al lugar al tener además mucho trabajo.

A pesar de que los GEAS vaciaron el zulo, pasadas las horas ya estaba de nuevo con una gran cantidad de agua.

Las tres labores de la UCO

La UCO se ha centrado en tres labores clave en el registro en el zulo. El primero es el de localizar o tratar de localizar restos de ADN o de cualquier vestigio que indique que Esther estuvo en ese zulo. De hallarse, podría darse respuesta a dónde estuvo los 24 días en los que se la buscó.

La autopsia apunta a que la joven estuvo en un lugar húmedo, oscuro y cerrado, algo que encaja plenamente con el zulo en cuestión.

Su segunda labor es la de esclarecer el registro del reloj inteligente del acusado. Según el informe policial, Óscar habría caminado unos 300 metros a eso de las 03:00 de aquella madrugada. El dispositivo muestra además un cambio en la altimetría.

La tercera de las labores es la de esclarecer cuánto tiempo ha estado sellado el zulo. Estaba perfectamente tapiado con unas baldosas, bajo una litera. Una vez retiradas había una espuma que sellaba una trampilla, en un análisis que determinará si el poliuretano en cuestión ha sido manipulado hace cuatro años, en un 2022 en el que ocurre el crimen de Esther.

Han revisado absolutamente todo. Criminalística se ha llevado muestras del agua y también de objetos como la escalera oxidada y la pared de ladrillo.