Crimen Esther López
Un zulo, ¿lleno de pistas?: los objetos encontrados por la Guardia Civil que podrían resolver el caso de Esther López
Los detalles En las fotos que sacan los agentes destacan la escalera oxidada y los casi dos palmos de agua en 12 metros cuadrados. Precisamente, por la humedad, hace dos semanas, el dueño se puso a picar este suelo de loseta. Bajo esas baldosas y una capa de espuma de poliuretano, bien tapiada, vio esta trampilla que en unos días levantará la Guardia Civil.
Resumen IA supervisado
La investigación del crimen de Esther López sigue sin avances concretos, pero la Guardia Civil ha fotografiado un zulo que podría ofrecer respuestas. En la ropa de Esther se encontraron restos de pintura azul y signos de humedad, lo que sugiere que su cadáver pudo haber estado oculto en este lugar. En el zulo, los agentes hallaron hierros, garrafas y vigas, y notaron una escalera oxidada y agua acumulada. Aunque aún no hay fecha para nuevas inspecciones, se espera que la Guardia Civil levante una trampilla descubierta recientemente. El caso sigue generando preguntas sobre el paradero del cuerpo durante 24 días.
* Resumen supervisado por periodistas.
Todavía no hay fecha para que los agentes entren en la casa del acusado del crimen de Esther López. La Guardia Civil sí que ha estado y ha hecho estas fotos. Lo que se necesita ahora son respuestas. En la ropa de Esther se encontraron restos de pintura azul, había también signos de que había estado en un sitio húmedo. Ahora, quieren saber si el cadáver se escondió en ese zulo.
Esto es lo que los agentes han encontrado en el zulo: hierros de obra, dos garrafas de plástico y vigas de madera. La Guardia Civil lo describe también en sus diligencias de este sábado. Sorprende que alguien decidiera tapiarlo sin vaciarlo antes.
En las fotos que sacan los agentes destacan la escalera oxidada y los casi dos palmos de agua en 12 metros cuadrados. Precisamente, por la humedad, hace dos semanas, el dueño se puso a picar este suelo de loseta. Bajo esas baldosas y una capa de espuma de poliuretano, bien tapiada, vio esta trampilla que en unos días levantará la Guardia Civil.
Aún no tienen fecha, pero podría resolver algunas dudas sin resolver. La primera: ¿dónde estuvo oculto el cadáver de Esther durante 24 días, entre su desaparición y el hallazgo? Por el resto de piedras halladas en su ropa saben que no fue en una cuneta de Traspinedo.
Pero, ¿pudo ser el roce del suelo o la pared del zulo? Según la investigación, el cuerpo sufrió inclemencias propias de la intemperie: frío y humedad. ¿Podrían corresponder al agua del fondo del zulo? Algunas fuentes apuntan incluso a un hongo y manos de lavandera.
Aunque el sumario recoge otros misterios cuatro años después: una pintura azul sin identificar en su ropa y una fibra deshilachada. Quizás hallen pistas aquí, como a los movimientos erráticos del GPS de Óscar Sanz la noche del crimen, sin que por ahora conste si subió o bajó las escaleras de este zulo.