MEDIO AMBIENTE

El fondo del océano Atlántico como cementerio nuclear: frente a la costa de Galicia duermen miles de bidones con residuos tóxicos sin ningún control

Los detalles Durante casi 50 años, entre finales de los 40 y principios de los 90, gobiernos europeos como el de Francia, Italia, Alemania o Reino Unido arrojaron al mar más de 200. 000 bidones con material radiactivo de baja y media actividad.

En el fondo marino, frente a las costas de Galicia, duermen bajo el agua miles de bidones con residuos radiactivos. Como se puede apreciar en el vídeo que acompaña esta información, están totalmente deteriorados, sin ningún tipo de medida de seguridad. Incluso hay bidones que están abiertos, vertiendo su peligroso contenido al océano Atlántico.

Las imágenes han sido captadas por un submarino del Centro Nacional de Investigaciones Científicas de Francia, en un proyecto en el que también participan científicos españoles. Es un descubrimiento que nos habla de uno de los dramas medioambientales más negros y menos conocidos de la historia de Europa.

Porque, durante casi 50 años, entre finales de los 40 y principios de los 90, gobiernos europeos como el de Francia, Italia, Alemania o Reino Unido arrojaron al mar más de 200. 000 bidones con material radiactivo de baja y media actividad.

Hasta ahora, los científicos han localizado unos 3.000 barriles. Pero esto es una cantidad mínima, que solo representa el 1% de ese gigantesco cementerio. Además, es importante detallar que estos bidones se encuentran en profundidades que oscilan entre los 3.000 y los 5.000 metros.

Lo más grave, lo más preocupante, es su ubicación. Están a solo unos 600 kilómetros de las costas gallegas, en el fondo abisal del Atlántico Norte.

Ahora, los investigadores están analizando las pruebas para comprobar el peligro que pueda tener esta salvajada medioambiental, una negligencia de los gobiernos europeos que han convertido el mar en un vertedero radiactivo.

Así nació este cementerio marino

En septiembre de 1982, un buque holandés lanzó al fondo del océano Atlántico Norte residuos nucleares suizos y belgas. En total, 7.000 toneladas de material nuclear que fue a parar directo al fondo del océano.

Ocurría mientras embarcaciones de Greenpeace protestaban contra esta política europea. Porque los vertidos de residuos radiactivos en el Atlántico se llevaron a cabo entre 1949 y 1982. Sin olvidar que ocho países europeos, entre ellos Francia, Alemania, Italia o Reino Unido, lanzaron más de 150.000 toneladas de estos desechos.

Esta actividad se intensificó desde finales de los sesenta. Los países participantes comenzaron a utilizar un único punto de vertido en el Atlántico nordeste. Una fosa, a una profundidad de entre 3.600 y 4.700 metros, situada a unos 600 kilómetros de las costas de Galicia.

Una práctica legal que tuvo lugar hasta 1982. Una década después, se firmó un convenio internacional para prohibir estos vertidos que han convertido el fondo del océano en un vergonzoso cementerio radiactivo.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido