Derretidos o alterados
Maquillaje o comida contra el calor: los productos que se echan a perder si no se mantienen a temperatura ambiente
Los detalles Con la llegada del verano y las olas de calor, los expertos recomiendan guardar algunos artículos en pequeñas neveras o lugares donde los grados no superen los 25.
Resumen IA supervisado
La intensa ola de calor que afecta a España desde el domingo provoca temperaturas superiores a 40 grados, obligando a la población a buscar refugio en sombras, aires acondicionados, playas o piscinas. Este calor no solo impacta a las personas, sino también a productos como alimentos y medicinas, que pueden deteriorarse si no se almacenan adecuadamente. Aunque frutas y verduras suelen conservarse en la nevera, productos como la leche o el chocolate son más susceptibles al calor. Artículos de maquillaje y medicamentos también requieren un almacenamiento a temperaturas controladas, idealmente no superando los 25 grados, para evitar daños.
* Resumen supervisado por periodistas.
La ola de calor que está azotando todo el territorio español desde el pasado domingo dejará temperaturas de más de 40 grados que obligarán a los ciudadanos a buscar sombras, usar aires acondicionados y buscar lugares como playas o piscinas para pasar unas jornadas menos calurosas. Los habitantes no son los únicos afectados sino que algunos productos como comidas o medicinas podrían estropearse si no se guardan en el lugar indicado.
Muchos ordenan sus medicamentos en cajones o productos alimentarios en despensas, sin embargo, no todas las temporadas del año son aptas para su preservación.
Las frutas y verduras suelen guardarse en la nevera por lo que este sistema no suele alterarse con la llegada del verano. No obstante, otros productos más grasos como la leche, incluso cerrada, o el chocolate pueden estropearse con más facilidad ya que el calor también penetra en cajones y armarios, zonas donde suelen colocarse.
Es por ello que incluso artículos de maquillaje o cremas deben guardarse a temperatura ambiente, con 25 grados de máxima o guardarse en pequeñas neveras específicas.
Lo mismo ocurre con los medicamentos, si no se mantienen a la temperatura recomendada pueden llegar incluso a derretirse.