Disturbios en Bilbao
Miedo e impotencia en Bilbao tras la violencia vivida en las calles: "Puedes protestar y gritar, pero no fastidies a los demás"
Los detalles Tras una noche marcada por los disturbios en las calles, los vecinos ven con impotencia los desperfectos que han quedado tras los actos vandálicos protagonizados por jóvenes encapuchados.
Resumen IA supervisado
En Bilbao, jóvenes encapuchados sembraron el caos al incendiar seis coches, dejando solo esqueletos renegridos. La dueña de uno de los vehículos destruidos expresó su impotencia y pidió control a los jóvenes, destacando que se puede protestar sin perjudicar a otros. Durante la noche, muchos bilbaínos temieron por sus negocios y seres queridos. Una kioskera y un vecino compartieron su preocupación, mientras que algunos intentaron defender las tiendas, resultando heridos. La tardanza de la Ertzaintza fue criticada, y se teme que los vándalos vuelvan a convertir las calles en un caos.
* Resumen supervisado por periodistas.
Jóvenes encapuchados provocaron el caos en las calles de Bilbao. Seis coches han quedado completamente destruidos, con los neumáticos fundidos y solo un esqueleto renegrido, después de que les prediesen fuego.
La dueña de uno de esos coches destruidos mira con impotencia cómo ha quedado su vehículo. "Es la impotencia de decir: 'chicos, controlaros'", reconoce, destacando que puedes protestar y gritar, pero no "fastidiar a los demás".
Durante la noche hubo bilbaínos que temieron que les quemaran sus negocios. Una kioskera cuenta que estaba preocupada porque no sabía lo que iba a suceder. "Estamos en una edad donde no estamos para remontar", destaca.
Aunque no hubo saqueos, sí que cundió el miedo por sus seres queridos cuando el humo les envolvió. "Estaba nervioso pensando en cómo sacar a mi madre", confiesa un vecino de Bilbao.
Otros intentaron defender las tiendas y acabaron a golpes con los vándalos. La dueña de una óptica cuenta que había echado el cierre por el tumulto y cuando salió se encontró a una persona que plantó cara a los encapuchados, herida. "Parece ser que le habían reventado una botella en la cabeza", relata.
Algunos vecinos critican la tardanza de la Ertzaintza y temen que estos vándalos, que sabían perfectamente cómo hacer cundir rápido el fuego, vuelvan a convertir estas calles es un laberinto de barricadas.