Incendio en Almería
El puerta a puerta y las campanas fueron vitales en Los Gallardos frente a un ES-Alert que no se envió para evitar confusión en la población
El contexto Las autoridades locales optaron por avisar vecino a vecino en sus casas, ya que en unas zonas del pueblo la orden era desalojar las viviendas y en otras era más recomendable confinarse en ellas.
Resumen IA supervisado
El incendio en Los Gallardos, Almería, ha dejado doce víctimas mortales, sorprendidas por un fuego que se convirtió en una trampa mortal. Para alertar a los vecinos, se optó por un aviso puerta a puerta y el uso de campanas de la iglesia, generando debate sobre si esta fue la mejor opción en lugar del sistema Es-Alert. Los técnicos justifican la elección debido a la cobertura limitada y la necesidad de dar instrucciones específicas a cada zona. El alcalde destaca que los fallecidos no siguieron las indicaciones. El sistema Es-Alert, aunque efectivo en otros desastres, no era adecuado debido a problemas de cobertura y su incapacidad para diferenciar mensajes por zonas.
* Resumen supervisado por periodistas.
El incendio de Los Gallardos (Almería) se ha cobrado ya la vida de doce personas. Doce vecinos que intentaron escapar de un auténtico laberinto de llamas que rodeó a la localidad y que se vieron sorprendidos por un fuego que resultó ser una trampa mortal.
Para alertar a los vecinos se avisó puerta por puerta y se utilizaron las campanas de la iglesia. En las últimas horas se ha generado un gran debate sobre si esta fue la forma más adecuada de poner sobre aviso a los residentes de la zona afectada o si, por el contrario, se debería haber lanzado una notificación a través del sistema Es-Alert.
No obstante, los técnicos aseguran que el aviso se hizo de la forma más eficaz teniendo en cuenta las características de la localidad, ya que la primera la primera zona que se vio afectada por el fuego solo tiene mil habitantes. Y la clave es que no había que desalojar todo el pueblo, sino solo algunos barrios. En el resto de zonas, la orden era que los vecinos se confinasen en sus casas. Por eso, coinciden los expertos en que un aviso general a través de los teléfonos móviles hubiera provocado una situación mucho más caótica.
Las campanas y la megafonía se encargaron de que los residentes de cada zona recibiesen las órdenes correctas. De hecho, el alcalde de Los Gallardos asegura que los fallecidos no siguieron las instrucciones que recibieron y buscaron escapar por una ruta que no era la más segura.
El Es-Alert no se lleva bien con las llamas
Los expertos en emergencias coinciden en que el sistema Es-Alert es enormemente efectivo contra algunas catástrofes naturales, como inundaciones o temporales. Sin embargo, en algunos incendios no es tan eficaz, y en el de Los Gallardos podría ser incluso contraproducente.
El primer factor que jugaba en contra es que la cobertura no llega al 100% del pueblo, por lo que algunos vecinos no iban a recibir el mensaje en sus teléfonos móviles. En segundo lugar, las llamas habían destruido algunos repetidores de señal, por lo que los usuarios de algunas compañías telefónicas no tenían acceso a la red.
Además, había dos órdenes distintas según las zonas del pueblo: unos vecinos tenían que salir de sus casas y otros debían quedarse en ellas. Según los técnicos, el sistema Es-Alert no permitía separar a los vecinos que debían recibir un mensaje o el otro. Por eso, tomaron la decisión de avisar de puerta en puerta y dar a cada uno la orden que más le convenía.