En una escuela de Barcelona
"Me sentó y me empezó a tocar pecho y piernas": la aterradora declaración de una víctima de abusos de la Iglesia con discapacidad
¿Qué ha dicho? Mientras estaban en clase de educación física, en una escuela de Barcelona, el menor ha relatado cómo: "Vino el padre, me cogió. Me dijo: 'Ven conmigo' y, claro, yo fui". "Me llevó al despacho, me sentó en una silla y me empezó a tocar en el pecho y en las piernas", ha asegurado en el juicio.
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Un menor con discapacidad relató cómo sufrió abusos sexuales por parte de Joaquim C.V., un cura de la escuela Pare Manyanet en Sant Andreu, Barcelona. Según el testimonio, el párroco lo llevó a un despacho durante una clase de Educación Física, donde presuntamente lo tocó y amenazó. La víctima, que tenía ocho años, tardó siete años en contarle a su padre debido al miedo infundido por el acusado. La Fiscalía solicita seis años de prisión para el religioso, quien niega las acusaciones, y una indemnización de 15.000 euros. El juicio ha quedado visto para sentencia en la Audiencia de Barcelona.
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"Vino el padre, me cogió. Me dijo: 'Ven conmigo' y, claro, yo fui". "Me llevó al despacho, me sentó en una silla y me empezó a tocar en el pecho y en las piernas". Así relató un menor de edad que, además, tiene una discapacidad, cómo sufrió abusos sexuales por parte de un cura del centro en el que estudia. Se trata del párroco de la escuela Pare Manyanet, del barrio barcelonés de Sant Andreu. Este jueves, el juicio en la Audiencia de Barcelona sobre este presunto cura abusador sexual ha quedado visto para sentencia.
Todo ocurrió durante una clase de Educación Física. El párroco Joaquim C.V. le pidió al alumno, que tenía solo ocho años y sufre una discapacidad, que le siguiera hasta un despacho y allí abusó presuntamente de él. Lo relató ante el juez en febrero de 2024 y se registró en vídeo. La sesión de este jueves de este juicio ha arrancado con el visionado de dicha testifical. Es la prueba en la que el menor explicó lo sucedido.
Así, contó cómo interrumpió la clase y "lo llevó a un despacho, le hizo tocamientos y le amenazó". Esto último era su seguro, la forma de conseguir que el alumno no contase nada a nadie. Eso y que, según se ha presentado en el juicio, usó su posición de "superioridad".
"Reconocido prestigio en la escuela"
Según la Fiscalía, al terminar los tocamientos, el acusado advirtió al niño que, si contaba algo de lo ocurrido, la próxima ocasión sería "sin ropa". Además, subraya que el acusado era consciente de la corta edad del niño, así como de su grado de discapacidad, por lo que se aprovechó de la "ascendencia" que tenía sobre él por ser una figura de "reconocido prestigio en la escuela".
Ha concretado que el despacho, en el que había una mesa y una silla, estaba al lado del gimnasio, al que "no podíamos ir solos los alumnos". Estos detalles han sido corroborados por una testigo, que ha explicado que al lado del gimnasio hay despachos que constan de una mesa y una silla, y que existen llaves maestras.
Según el ministerio público, debido al "miedo" que le infundió la amenaza del religioso, el niño tardó unos siete años en contar los hechos a su padre, que le generaron síntomas postraumáticos en el menor, que empezó a negarse a ir a la escuela y a catequesis.
El padre del menor ha testificado que en octubre de 2023 su hijo le contó lo sucedido, y "comenzó a llorar como nunca lo había visto". "Tenía miedo de encontrarse con él en la calle -con el procesado- o con otros curas.....".
El acusado, que solo ha respondido a las preguntas de su abogado, ha negado haber abusado sexualmente del menor: "No, absolutamente no, nunca, nunca, nunca, ni se me pasa por la cabeza hacer una cosa así", ha respondido a su letrado. Ha agregado que no conocía a la víctima: "Nunca tuve la oportunidad de verlo o de hablar con él", ha dicho.
Seis años de prisión
En la sección séptima de la Audiencia de Barcelona ha dejado visto para sentencia el juicio contra este religioso. La Fiscalía pide para él seis años de prisión y recuerda que ya fue condenado en 2023 por posesión de pornografía infantil.
En su escrito de acusación, el ministerio público atribuye al párroco un delito de abuso sexual, con la "agravante de indefensión" y "prevalecimiento de relación de superioridad", por el que ha pedido también una indemnización de 15.000 euros. Será la Congregación Hijos de la Sagrada Familia, a la que pertenece el centro educativo, quien pague como responsable civil subsidiario.