EN DIRECTO

Sigue la última hora tras el choque de trenes en Urda (Toledo)

"La mejor del mundo"

De ser ejemplo mundial a una red cuestionable: cuando el AVE español despertaba admiración a nivel mundial

Los detalles Estados Unidos llegó a calificar la red ferroviaria española como la mejor del mundo. Más adelante, Arabia Saudí confió en empresas del país para conectar Medina y La Meca

Desde su inauguración en 1992, coincidiendo con la Expo de Sevilla, AVE: Noticias sobre la Compañía de Trenes de Alta Velocidad interesadas en conocer de cerca su tecnología, su infraestructura y sistema de gestión. Estados Unidos, China, Japón o Arabia Saudí fueron algunos de los países que se fijaron en el sistema ferroviario español, que llegó a convertirse en un referente.

Uno de los mayores reconocimientos llegó desde Estados Unidos, cuando el expresidente Barack Obama elogió la conexión entre Madrid y Sevilla, la primera en ser construida. Destacó que ese medio de transporte ya era el preferido para muchos: "En España un tren de alta velocidad entre Madrid y Sevilla ha tenido tanto éxito que la mayoría de los ciudadanos viajan por ferrocarril antes que en coche y aviones juntos".

También desde Estados Unidos, Ray LaHood, secretario de Transporte durante la Administración Obama, llegó a afirmar: "Conozco todos los sistemas ferroviarios de alta velocidad del mundo y quiero decir que el español es el mejor". Ahora bien, el interés alcanzaba a otros países como Brasil, México e India, que también enviaron representantes para estudiar el modelo español y explorar cómo modernizar sus propias infraestructuras ferroviarias.

Cada vez más lejos y más rápidos

Pero uno de los mayores hitos de aquella proyección internacional llegó desde Arabia Saudí. España consiguió el contrato para construir y explotar la línea de alta velocidad entre Medina y La Meca, considerado el mayor contrato industrial de la historia del país. "Allá donde hay tecnología española las cosas van bien", defendía Ana Pastor durante una visita a Arabia Saudí.

Mientras tanto, dentro de la frontera, Renfe presumía de puntualidad y de un compromiso con los viajeros que contemplaba la devolución íntegra del importe del billete cuando los trenes acumulaban más de media hora de retraso. Hace apenas un año, incluso aspiraban a más: el Gobierno anunció nuevos planes para elevar la velocidad de circulación de los trenes hasta los 350 kilómetros por hora.

Aquella imagen de liderazgo internacional, sin embargo, contrasta ahora con las dudas sobre el estado de la infraestructura ferroviaria y la seguridad de la red, especialmente después de las tragedias de Adamuz y Urda. Si bien no hay un informe con las causas exactas de los siniestros, en los últimos días se han denunciado cuestiones como una sobrecarga de trabajo para el personal o fallos en el LZB.

*Añade laSexta como tu medio de referencia en Google y no te pierdas toda la actualidad y el mejor contenido