Acoso en Ceuta
La tensión en Ceuta también apunta a la prensa y las ONG: "Está empezando a ser peligroso"
Los detalles En medio de un tumulto de gente, una periodista asegura haber sufrido agresiones mientras hacía su trabajo: "Yo tengo un moratón, tengo arañazos, me tiraron teléfono móvil al suelo...".
Resumen IA supervisado
La situación en Ceuta se ha vuelto tensa, afectando a periodistas y ONG que trabajan en el terreno. Las organizaciones denuncian insultos y ataques por parte de algunos grupos, mientras que varios periodistas han sido increpados y agredidos. Paloma Fernández Coleto, periodista, relata haber sufrido agresiones físicas mientras informaba. Otros periodistas, como Juanjo Cuéllar y Manu Montilla, también han enfrentado situaciones similares, pero insisten en seguir informando con rigor. Las ONG, como Luna Blanca, reciben mensajes de odio por ayudar a migrantes. En redes sociales, circulan mensajes que instan a bloquear la llegada de suministros a las ONG.
* Resumen supervisado por periodistas.
La tensión que se vive en Ceuta también se está trasladando a quienes intentan ayudar sobre el terreno y a quienes informan de lo que allí ocurre. ONG y asociaciones denuncian insultos y ataques por parte de algunos grupos, mientras que varios periodistas han sido increpados, rodeados e incluso agredidos durante su trabajo.
Estos son señalados como si fueran el enemigo. Por informar de lo que ocurre en Ceuta. Les increpan, les rodean y les cuestionan por estar allí, por grabar, por preguntar y, en definitiva, por contar lo que está pasando.
La periodista Paloma Fernández Coleto fue una de las profesionales que tuvo que soportar esta situación. En medio de un tumulto de gente, asegura haber sufrido agresiones mientras hacía su trabajo: "Yo tengo un moratón, tengo arañazos, me tiraron teléfono móvil al suelo...".
Una escena que describe como "demasiado desagradable" y que, advierte, empieza a ir más allá de las simples increpaciones: "La situación está empezando a ser peligrosa y muy triste. Espero que estos ultras, que son una minoría, recapaciten y dejen que la prensa haga su trabajo", añade Paloma.
Nuestros compañeros Juanjo Cuéllar y Manu Montilla vivieron una situación prácticamente idéntica en pleno directo. Varios manifestantes los rodearon y los increparon, llegando uno de ellos a empujar a Juanjo mientras realizaban su trabajo. Pese a ello, el periodista deja claro que no van a dejar de informar: "Vamos a seguir contándoles todo lo que pasa en Ceuta, con todo el rigor", asegura.
Las organizaciones que trabajan sobre el terreno ayudando a los migrantes también están recibiendo mensajes de odio. Por su parte, Halima Ahmed, coordinadora de la ONG Luna Blanca, denuncia las críticas que están recibiendo simplemente por prestar ayuda y repartir alimentos.
"Quejas de por qué estamos dando de comer, porque supuestamente estas personas tienen que pasar hambre para obligarlos a que se marchen a su país", cuenta Halima. La tensión también se ha trasladado a las redes sociales, donde circulan mensajes que animan a los ciudadanos a bloquear la llegada de suministros a Cruz Roja y al resto de ONG que trabajan en la ciudad. Además, se ha hecho un llamamiento para que numerosas embarcaciones zarpen hacia Ceuta el próximo 29 de agosto.